Entre las décadas del ’50 al ’80, hubo en el ambiente boxístico de Mendoza un personaje muy estimado: Carlos Suárez a quien afectuosamente llamábamos “Carlitos" Suárez, recordado el 5 de octubre pasado por el lector Néstor Paredes.
Carlitos Suárez es una leyenda viva por todo los que nos dejó de enseñanzas sobre el pugilismo mendocino, nacional y también internacional.
Entre las décadas del ’50 al ’80, hubo en el ambiente boxístico de Mendoza un personaje muy estimado: Carlos Suárez a quien afectuosamente llamábamos “Carlitos" Suárez, recordado el 5 de octubre pasado por el lector Néstor Paredes.
Su perfil de persona fue ser generoso en su proceder y con modales a la “antigua”, respetando al que conversaba siempre con él. En mi caso, siendo jefe de Deportes de Los Andes, pude recibirlo varias veces y nutrirme de sus conocimientos sobre boxeo. Estuvo muy cercano a Pascual Pérez, quien era campeón del mundo en ese momento de la categoría mosca al vencer a Yoshio Shirai en Tokio. Carlitos nos recordaba que a Pascualito lo llamaron “Pequeño toro de La Pampa” y con orgullo contaba que él fue quien lo apodó el “León mendocino”. Al estar por la ciudad de Mendoza, procedente de su querido Luján de Cuyo, no dejaba de visitar a “Paco” Bermúdez, maestro de Locche. “Paco” siempre lo recordó como un periodista muy analítico, y le atribuía haber bautizado a Cirilo Gil, categoría welter, como “Estilista en el ring” a Cirilo Gil. Carlitos Suárez nos hacía acordar que Pascual Pérez recibió de él palabras muy emotivas… “Gracias Pascual por todas las alegrías que nos diste y por eso estás en nuestros corazones”. En suma, es una leyenda viva por todo los que nos dejó de enseñanzas sobre el pugilismo mendocino, nacional y también internacional.
* Ángel Domingo Rosales. Periodista.