Como jubilada, pedí judicialmente a la ANSES que mis aportes no fuesen derivados a PAMI, sino a mi obra social OSPACA. Motivó mi decisión la necesidad de continuar atendiéndome con los mismos prestadores que había tenido durante toda mi vida activa. Tal petición fue acogida en el año 2020 mediante una resolución judicial. A la fecha, más de dos años desde la orden del juez, la ANSES sigue derivando ilegalmente mis aportes a PAMI y no a mi obra social, violando mi derecho a la salud y la propiedad, y lo más grave, sin dar motivo de su accionar.

