El escándalo de la carne en Brasil salpicó las negociaciones comerciales entre Mercosur y la Unión Europea, con los agricultores europeos urgiendo a garantizar las “normas de seguridad” de los 28 horas antes del inicio de una nueva ronda este lunes en Buenos Aires.
Los países de Mercosur -Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay- “no tienen las mismas normas que nosotros, tal como demuestra el caso descubierto en Brasil”, denunció el secretario general del principal sindicato europeo de agricultores Copa-Cogeca, Pekka Pesonen.
Desde el intercambio de ofertas arancelarias en mayo entre ambos bloques, como paso previo a la reanudación de las rondas de negociación formal en octubre, este sindicato europeo expresó su oposición a un acuerdo de libre comercio, por la inclusión de productos agrícolas “sensibles”.
Entre estos destaca la carne de res que no formó del intercambio inicial de ofertas a la espera de que pasen las elecciones presidencial y legislativas previstas entre abril y junio en Francia, país que ya expresó sus temores sobre el impacto de un acuerdo con Mercosur en su sector agrícola.
En este contexto, Copa-Cogeca aprovechó el escándalo en Brasil y el inicio de una nueva ronda de dos días en Argentina para aumentar la presión sobre esta negociación, exigiendo que las futuras importaciones en el marco de este tratado comercial respeten las “normas de seguridad” alimentarias de la UE.