El Olympique de Marsella y el Rennes empataron 2 a 2 en la tercera jornada de la Ligue 1 de Francia que se jugó el domingo, pero los flashes se los llevó un niño antes de que inicie el partido.
El Olympique de Marsella y el Rennes empataron 2 a 2 en la tercera jornada de la Ligue 1 de Francia que se jugó el domingo, pero los flashes se los llevó un niño antes de que inicie el partido.
Un pequeño aficionado del conjunto local fue invitado para hacer el saque de honor, pero decidió ir un poco más allá de lo permitido. Tomó el balón y encaró hacia el arco. Tras dejar en el camino a todos los jugadores definió y marcó un gol.
El niño estalló de felicidad y lo gritó como si fuese real, tanto es así que improvisó un festejo que se hizo viral. Se sacó la camiseta y se arrojó de rodillas al césped, para el delirio del público.