4 de julio de 2014 - 00:00

El presidente chino visita Seúl, en un desaire a Norcorea

El presidente de China, Xi Jingping, llegó ayer a Seúl en una visita de dos días considerada como un desaire a su tradicional aliado del Norte, cuyas ambiciones nucleares centrarán la discusiones con su anfitriona surcoreana Park Geun-Hye.

Esta es la primera vez que Xi visita la volátil península de Corea en calidad de jefe de Estado y la segunda vez que se reúne con Park, que el pasado año estuvo en China.

El líder norcoreano, Kim Jong-Un, sigue esperando una invitación de Pekín, un desaire calculado que da idea de las tensas relaciones entre Pyongyang y su histórico y más importante aliado.

"Ningún líder chino había puesto a Corea del Sur por delante de Corea del Norte", explica Aidan Foster-Carter, experto en Corea en la Universidad de Leeds.

Resentidas por la visita de Xi, las autoridades norcoreanas han llevado a cabo en los últimos días una serie de lanzamientos de prueba de cohetes y misiles al mar de Japón, suscitando las protestas de Seúl y Tokio.

En los últimos tiempos, el régimen comunista ha mostrado la zanahoria y el palo. Un día amenaza a su vecino del sur con "un golpe devastador" y al siguiente propone la suspensión de todas las actividades militares hostiles.

Corea del Sur rechazó la oferta "sinsentido" de paz y sugirió que Pyongyang demuestre su sinceridad suspendiendo su programa armamentístico nuclear.

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