26 de junio de 2014 - 00:00

El premier iraquí rechazó integrar un gobierno de unidad

Los insurgentes sunitas, en tanto, anunciaron una alianza con Al Qaeda en una ciudad fronteriza con Siria. Preocupación de EEUU.

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, descartó ayer la formación de un gobierno de unidad nacional de emergencia para luchar contra los insurgentes sunitas, que anunciaron una alianza con Al Qaeda en una ciudad fronteriza con Siria.

Gracias a la alianza, los yihadistas del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) se hicieron con el paso fronterizo de Bukamal, en el lado sirio del puesto de Al Qaim en Irak que ya controlan.

Al mismo tiempo en Bagdad, el primer ministro saliente Nuri al Maliki excluyó la formación de un gobierno de unidad nacional de emergencia, a pesar de las presiones en este sentido de sus aliados occidentales, especialmente de Estados Unidos.

Después de que jefes de tribus sunitas llamaran a la instalación de un gobierno que no tome en cuenta los resultados de las legislativas del 30 de abril, que califican de farsa, Maliki estimó que un hecho así constituiría "un golpe de Estado contra la Constitución y el proceso político".

El primer ministro saliente denunció "un intento de parte de quienes están contra la Constitución de eliminar el joven proceso democrático y robarles los votos a los electores".

Las importantes divergencias que existen en el país, incluso antes de la ofensiva yihadista, han impedido que el partido de Maliki, que ganó las elecciones en abril, forme gobierno.

"Como todo el mundo sabe, es un momento crítico para Irak y el principal desafío (es) la formación (de) un gobierno", había afirmado el secretario de Estado norteamericano John Kerry el martes.

Washington prometió el envío de 300 consejeros militares a Irak, 40 de los cuales ya comenzaron a trabajar el martes. Sin embargo se ha distanciado de la postura de Maliki, de confesión chiíta, al que apoyó en las primeras elecciones que ganó en 2006 y, de nuevo, en las de 2010, ya que considera que la exclusión de las otras confesiones religiosas del gobierno ha propiciado el conflicto.

Por otra parte en Bruselas, los 28 países miembros de la OTAN se reunieron para discutir sobre Irak, entre otros asuntos, y las capitales occidentales no esconden su inquietud por el avance de los yihadistas.

El secretario de Estado norteamericano John Kerry, que llegó a Bruselas el martes por la noche tras una visita a Irak, compartió su "preocupación por la amenaza que supone el EIIL".

Kerry anunció ayer que viajará mañana a Arabia Saudita para discutir con el rey Abdalá sobre la crisis iraquí. En conferencia de prensa al cierre de la reunión ministerial de la OTAN en Bruselas, Kerry indicó que insistirá en esta nueva etapa de su gira en "la urgencia" que atraviesa Irak.

El presidente estadounidense Barack Obama "me pidió que viajara a Arabia Saudita el viernes para reunirme con el rey Abdalá y discutir temas regionales, incluido claramente la situación en Irak", dijo Kerry.

Kerry agregó que también discutirán sobre "cómo contrarrestar la amenaza que representa el EIIL (el grupo yihadista Estado Islámico en Irak y el Levante) así como el apoyo que podemos dar a la oposición moderada en Siria".

Sobre el terreno, la facción siria de Al Qaeda, el Frente al Nosra, "se alió con el EIIL durante la noche del martes al miércoles", con lo que el grupo ahora controla los dos lados de la frontera, indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Un yihadista del EIIL confirmó la información en Twitter y publicó una foto del líder del Frente al Nosra con el jefe del EIIL. Con esta alianza entre los dos antiguos rivales el EIIL avanza en su ambición de crear un Estado islámico en la porosa frontera de ambos países, uno de los cuales lleva en guerra desde hace tres años y el otro está sumido en el caos desde hace unas semanas.

Aseguran que Irán envió drones a Bagdad

Irán desplegó secretamente drones de vigilancia en Irak, adonde envió material militar por vía aérea para ayudar a Bagdad en su lucha contra los insurgentes sunitas, afirmó ayer The New York Times.

Una “pequeña flota” de drones Ababil se desplegó en la base aérea de Al Rachid, cerca de Bagdad, asegura el diario en su sitio en internet, citando a responsables estadounidenses que hablaron bajo anonimato.

Además, en esta base, Teherán instaló un centro de intercepción de comunicaciones del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), agrega el diario.

Más rudimentarios que los aparatos estadounidenses, los drones Ababil, de fabricación iraní, tienen cerca de tres metros de envergadura. Sus funciones son exclusivamente de vigilancia y no cuentan con armas.

Una docena de miembros de la Fuerza al Quds, una unidad paramilitar iraní, fue también a Irak para asesorar al comando iraquí y ayudar a reclutar milicianos chiítas del sur del país, agregó The New York Times, precisando que el general iraní Qasem Suleimani había viajado recientemente dos veces a Irak.

Irán estableció además un puente aéreo a Bagdad: dos vuelos diarios llevan equipo militar y suministros a Irak.

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