La canciller alemana, Angela Merkel, cosechó ayer una amarga derrota al verse superada su Unión Demócrata Cristiana (CDU) por el partido populista de derechas Alternativa para Alemania (AfD) en los comicios regionales de su “patria chica” Mecklemburgo-Pomerania Occidental.
La formación ultraconservadora, que ha ido encadenando triunfos electorales a base de endurecer sus críticas a la gestión de la crisis de refugiados de la canciller, desbancó a la CDU como segunda fuerza en la región, donde Merkel tiene su distrito electoral.
Esta es la novena vez que AfD logra desembarcar en un parlamento regional, demostrando que se consolida como una fuerza política de primer orden de cara a las elecciones generales de septiembre de 2017.
Los resultados oficiales, no obstante, indican que en la región se mantendría la gran coalición entre el Partido Socialdemócrata (SPD) y la CDU que preside la canciller como socio menor. Tras el recuento de todos los votos, el SPD obtuvo el 30,6%, seguido de los populistas de AfD, con un 20,8%, por delante de la CDU, con un 19% del sufragio.
El Partido La Izquierda obtuvo el peor resultado en este “Land” ubicado en el extremo noreste del país, con entre un 13,2 por ciento. Los Verdes, por su parte, sumaron el 4,8% y quedaron fuera del hemiciclo de Schwerin al no contar con el mínimo de cinco por ciento requerido.
Fuera de la Cámara se quedó definitivamente el partido de extrema derecha NPD, que sumó el 3%. Su salida suponde su desaparición definitiva de los parlamentos del país.
“Hemos puesto a la CDU en su lugar”, proclamó triunfal Frauke Petry, líder del partido xenófobo. “Esto se debe a que otros partidos no han escuchado durante mucho tiempo a sus votantes”, afirmó.