16 de abril de 2016 - 00:00

El mundo en colores (parte II)

En la entrega anterior, nos referíamos a los extremos en el ámbito cromático –el blanco y el negro– y también al resultado de la unión de esos extremos. Pero ahora nos dedicaremos a algunos colores del espectro y veremos cómo cada uno se asocia a emociones y a hechos de la vida cotidiana, con los que estamos familiarizados.

Así, por ejemplo, todos hemos disfrutado con canciones y películas en donde la vida parecía transcurrir de modo perfecto: era “la vida color de rosa”, porque la locución ‘de color rosa’ se usa para indicar felicidad y falta de complicaciones. Ahora, si el color ‘rosa’ es atribuido a ciertos medios de comunicación, el diccionario académico nos dirá que ellos tratan de asuntos amorosos o relativos a la vida privada de personas famosas.

Y también todos hemos cantado o, por lo menos, oído que “el amor es azul”: el nombre ‘azul’, cuyo origen está en el árabe y quizás en el persa y en el sánscrito, designa, según la definición académica, el color semejante al del cielo sin nubes y al del mar en días soleados. Poéticamente, nombra el cielo; en la vida práctica, sustantivado y en plural, puede nombrar a las fuerzas del orden; puede precisar su tonalidad con adjetivos como ‘celeste’ o ‘marino’, para indicar, respectivamente, ‘azul claro’ o ‘azul oscuro’.

De las locuciones que se forman con ‘azul’ como adjetivo podemos nombrar la ‘enfermedad azul’, que nombra un estado de cianosis permanente y que aparece en los niños con enfermedades congénitas del corazón o de los grandes vasos; también, la locución ‘cascos azules’, para nombrar a las tropas que, por encargo de las Naciones Unidas, intervienen como fuerzas neutrales en zonas conflictivas. ¿Y qué mujer joven no ha soñado con el ‘príncipe azul’, como hombre ideal, o con alguien de ‘sangre azul’, esto es, de linaje noble?

¡Qué hermosa la definición del color ‘verde’!: “Semejante al de la hierba fresca o al de la esmeralda”. Sin embargo, en general, no tiene connotaciones positivas ya que, si se refiere a una fruta, indicará su falta de madurez; traslaticiamente, si se refiere a un asunto o proyecto, indicará que aún no está totalmente desarrollado. Atribuirle el color verde a una persona sirve también para indicar su inmadurez.

En cambio, su significado cambia, pero también encierra connotación negativa, si se lo atribuye a un chiste; es de mal gusto o alude al sexo, de manera burda. Algo similar ocurrirá si se dice de un hombre mayor que es un ‘viejo verde’. Si la locución es ‘ponerse verde’ su significado, también negativo, servirá para indicar odio, furia o envidia.

Positiva es la connotación de la expresión ‘luz verde’ que nombra un camino o procedimiento sin trabas y que proviene de la señal dada por el semáforo o de la señal caminera que indica paso libre. También es positiva la connotación de ‘onda verde’, que se relaciona con los defensores de la ecología. Coloquialmente hablando y en nuestro país, se asocia al dólar estadounidense.

¿Y qué decir del ‘amarillo’? El vocablo proviene del latín ‘amarellus’, diminutivo del adjetivo ‘amarus’, cuyo significado era “amargo”. Se define este color, como los restantes, por descripción de objetos: “Color semejante al oro o a la yema de huevo”. Si se refiere al color transitorio de la piel de una persona, alude a que súbitamente se ha tornado amarillo por una enfermedad o por un susto.

En distintos lugares de habla española, ‘amarillo’ toma distintas acepciones, en general de carácter negativo; por ejemplo, en Colombia y Cuba, al hablar coloquialmente y en forma despectiva, llamar ‘amarillo’ a alguien significa tacharlo de “cobarde”; en Perú, es equivalente a “esquirol”, esto es, que no se adhiere a una huelga.

En locuciones, destacamos ‘fiebre amarilla’, que designa la enfermedad endémica de las costas de las Antillas y del golfo de México, provocada por un virus que se transmite por la picadura de ciertos mosquitos. Otra locución es ‘páginas amarillas’, con que se nombra el directorio telefónico, generalmente impreso en papel de ese color. Finalmente, ‘prensa amarilla’ y ‘amarillismo’ son expresiones que designan a aquellos medios periodísticos que presentan las noticias destacando sus aspectos más escandalosos, asombrosos o macabros.

Y cerramos con el ‘rojo’, presentado en el diccionario como el color “semejante al de la sangre o al del tomate maduro, que ocupa el primer lugar en el espectro luminoso”. Si se lo refiere a las personas, se alude al color que toma el rostro por la afluencia de sangre a la cabeza, debido a una emoción fuerte o a la vergüenza. En la vida política, se asocia el ‘rojo’ a los partidarios de las ideas de izquierda.

En cuanto a las locuciones, cuando se dice que algo está ‘al rojo vivo’, se puede indicar,  físicamente, que está muy caliente o en el punto de incandescencia. Traslaticiamente, se usa la expresión para indicar un momento de gran alteración o excitación. Si se usa la locución ‘en rojo’ o se habla de ‘números en rojo’, se alude al saldo negativo en una cuenta bancaria o en una contabilidad empresaria.

LAS MAS LEIDAS