Un entretenido amistoso regalaron Gimnasia y Esgrima y Atlético Argentino en el predio del Lobo, donde los 60 minutos de fútbol terminaron 0-0 solo por la impericia de los definidores de ocasión. Ambos conjuntos encontraron sus momentos en el juego y eso se tradujo en acciones muy claras para uno y otro lado.
El Mensana tuvo sus mejores momentos por la izquierda, con la velocidad del Chuky Baldunciel, la “sapiencia” de Oga para darle claridad a la circulación de balón y el vértigo que aporta el “Pato” Cucchi. Desde esas combinaciones llegaron las acciones más claras del equipo del Parque en el encuentro.
Tenencia de balón, presión alta y laterales bien abiertos y retrasados para ser salida cuando el balón salía desde el arco propio. “El sello de mi juego pasa por la posesión del balón y los mejores intérpretes para su circulación”, dijo Bianco cuando fue presentado. Y algo de todo eso se vio en este primer amistoso.
Por el lado del “Boli”, la calidad de Matías García, la inteligencia de Emanuel Lucero para jugar de espaldas al arco y la velocidad de Álvaro Véliez para abrir espacios en ofensiva.
Los dos dejaron en claro su intención por buscar desde el juego las opciones frente a los arcos. Gimnasia expuso sus nombres propios para intentar llevarse el triunfo, mientras que la Academia apostó a la valentía de un plantel con mucha juventud. No les alcanzó, pero se fueron llenos de buenas sensaciones. Lo mejor, siempre, está por venir.