"Mis lujurias no son ingeniosas ya / (Desde un póster viejo me veo gritar)", dice la letra de "Las ventajas de rezar solo", una especie de autorretrato que el Indio Solari le cedió a la orquesta típica Ciudad Baigón dirigida por el pianista Hernán Cabrera.
El grupo bautizad en honor a un tema de "El tesoro de los inocentes", el primer álbum solista del Indio
Pero..., ¿cómo llegó el Indio a probarse como letrista de tangos? "En el 2010 hicimos un show con versiones de los Redondos en el Festival de Tango de Buenos Aires, y a los pocos días el Indio nos mandó un mail de agradecimiento", dice Cabrera.
"Cruzamos algunos mails y hace un año, cuando empezábamos a preparar nuestro tercer disco, 'Elogio de la oscuridad', lo invitamos a participar de la forma que él quisiera. Al día siguiente nos mandó dos letras inéditas, que según él eran 'las más tumberas'", expuso Julio Sáez, manager del Indio, y agregó: "Son cositas que Carlos tenía escritas y que las terminó especialmente para ellos."
La segunda letra es la de "Una manera difícil de cantar un gallo", que por su métrica regular convirtieron en una milonga con aires de candombe. "Más allá de ser un mito viviente y de que como letrista es un genio, admiro el tratamiento melódico y el modo en que construye sus canciones", dice Cabrera. ".