Murió en Nueva York, de causas naturales, una de las glorias del jazz contemporáneo, el pianista Horace Silver. Tenía 85 años y había nacido en septiembre de 1928, en Connecticut. Formó parte de los grupos de Miles Davis, Sonny Rollins y Stan Getz, entre otros. Fue, a comienzos de los años cincuenta, uno de los fundadores del estilo hard bop, bebop sostenido por una rítmica de blues, gospel y soul, es decir, música auténticamente negra.
Su elegancia en el piano, ese toque gospel, ese sonido de iglesia, fueron un sello en su larguísima trayectoria, que incluyó más de veinte años en el sello Blue Note. Compositor brillante y, en muchos sentidos, un adelantado en cuanto a las formas de sus temas. En sus solos había una expresividad potente, sin exuberancias, ni efectismos que le hicieran perder riqueza a sus melodías.
En 1950 formó parte del grupo del saxofonista Stan Getz, para luego integrar el quinteto de Miles Davis, con Sonny Rollins en el saxo y Art Blakey en los tambores. Fue allí donde conoció al baterista con el que cofundó los Jazz Messengers, uno de los grupos más importantes en la historia del jazz.
Sin embargo, Silver siempre estuvo más pendiente de hacer sus composiciones desde un lugar menos emblemático, y al poco tiempo se separó para seguir su carrera solista, precisamente en Blue Note, donde grabó a mediados de los años ‘50 dos hits “The Preacher” y “Señor Blues”, temas que se consagraron como clásicos. El pianista se convirtió con apenas 28 años en uno de los intérpretes y compositores más influyentes del jazz.
Desde sus discos “Blowin’The Blues Away” y “Song For My Father” (su padre era oriundo de Cabo Verde) alcanzó reconocimiento internacional. En estos trabajos, dejó en evidencia su crecimiento como compositor. De aquella belleza y simplicidad melódica de los cincuenta, en los sesenta sus temas ganaron en sofisticación.
Al dejar Blue Note, Silver creó en la década del ochenta su propio sello, Silveto, donde comenzó a escribir música y letra. De esa época son “Music To Ease Your Disease” y “Spiritualizing The Senses”, de neto tono místico. Ya en los noventa cerró Silveto y firmó con Columbia y reinició su carrera.
En una master class de Hugo Fattoruso, durante un festival de jazz, el pianista reconoció que gran parte de su estilo musical se lo debía a Horace Silver. “Una vez escuché un disco de Silver y saqué tres blues y todavía sigo componiendo sobre ellos”. Que descanse en paz (y en jazz).