River se quedó con un nuevo clásico, esta vez en la Bombonera, y en el equipo de Marcelo Gallardo estuvieron dos mendocinos en cancha: Gonzalo Martínez y Enzo Pérez. “Pity” abrió el marcador con un golazo, pero a los pocos minutos se fue lesionado, mientras que el ex Valencia tuvo un partido discreto y fue reemplazado en el segundo tiempo.
En el arranque del juego Boca quiso llevarse por delante al Millo, pero sin ideas y con más actitud que juego. Del otro lado, una vez más Gallardo planificó a la perfección la actuación de su formación y demostró estar dos pasos adelantado. En ese esquema, resultó fundamental el accionar de Pity Martínez.
A pesar de haber estado en cancha apenas 21 minutos, el volante mendocino surgido en el CEC demostró toda su calidad. Con cambios de ritmo y esa gambeta de potrero, que poco se ve por estos días, fue el jugador desequilibrante. Se encontró con un rebote alto, pero no dudó y de aire clavó un golazo para enmudecer a la Bombonera. Remate cruzado inalcanzable para Rossi y ventaja para los de Gallardo.
Pero no solo hay que enmarcar el gol sino también el tremendo caño que le tiró a Jara, cuando el defensor de Boca venía a toda velocidad para intentar quitarle la pelota. El zurdo recibió la pelota y con pisadita la pasó entre las piernas del rival. No hubo ovación, porque estaba en la cancha de Boca, pero la merecía largamente.
“Es importante siempre quedar en la historia de este club con lo grande que es. Estos partidos me gustan y los quiero jugar siempre por más que me duela algo. Sacamos el pecho acá”, tiró el mendocino, que en principio estaría desgarrado, pero este lunes le harán estudios para ver si puede estar en la revancha ante el Rojo por Copa Libertadores.
Enzo Pérez, el otro mendocino en cancha, jugó un partido discreto. Se paró a la derecha de Ponzio y estuvo más preocupado en la recuperación que en pasar al ataque. De todas formas cumplió, aportando su experiencia para llevar el juego adelante. Pausa y protestas a Vigliano, fueron también importantes.
Fue un choque especial para Pérez, ya que se trataba del primer superclásico en cancha de Boca. “Como hincha, es hermoso. Es mi primer clásico acá. Ganarlo, es una satisfacción doble. Estoy muy orgulloso del grupo que tenemos, juegue quien juegue, sabe lo que la camiseta de River representa. Hoy lo volvimos a demostrar”.
En el segundo tiempo se fue reemplazado. No brilló, pero siempre aporta. “Son partidos aparte. No nos vamos a cansar de decirlo. Son partidos para disfrutarlo. En el segundo tiempo perdimos un poco la pelota y el técnico tuvo la inteligencia necesaria para volver a buscarla. Pero por todo lo que hicimos, el resultado fue justo”, cerró el maipucino.