Durante su intervención en la jornada anual de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió a los resultados de las elecciones de medio término en Estados Unidos.
Al respecto, el funcionario desestimó cualquier giro en el escenario local: “Para Argentina no cambia nada. Era un resultado esperado. Yo ya lo hablé con el Tesoro en el G20. No va a cambiar esencialmente en la relación”.
Frente a las especulaciones sobre sacudidas financieras en la jornada posterior, Caputo enfatizó: “Algunos decían que hoy íbamos a tener un miércoles negro en los mercados”.
En materia de política cambiaria, el jefe del Palacio de Hacienda sostuvo que “los fundamentales de Argentina son sólidos” y rechazó los cuestionamientos sobre el nivel del dólar. En ese sentido, puntualizó: “Se ha dicho de todo, desde que hay que poner cepo, flotar, compra menos, comprar más, que está adelantado, que está atrasado. Para nosotros el tipo de cambio como variable que influye en la competitividad es la que menos influye”.
Frente a las previsiones de saltos en la cotización hacia los próximos años, Caputo advirtió: “Todos repiten que el año que viene el tipo de cambio va a subir. Déjenme decirle algo: si esto fuera 100% consenso ya estaría pasando”.
Además, envió un tajante mensaje a los mercados especulativos: “Si vienen les vamos a tener que pegar otro cascotazo”. En esa línea, remarcó: “La gente que intentó apostar contra el peso debiera haber entendido que por algo esta vez no lo lograron. Es evidente que hay un programa atrás que es cada vez más sólido”.
Al abordar la estrategia fiscal y monetaria, el titular de Hacienda reiteró la inflexibilidad del esquema de la gestión de Javier Milei. “Perder nuestro ancla principal sería un enorme error”, aseveró al defender el superávit, añadiendo que “vamos a seguir con la ortodoxia, vamos a seguir haciendo lo que hay que hacer”.
Finalmente, de cara al escenario político futuro, Caputo destacó la firmeza del liderazgo del Presidente y planteó la disyuntiva para el electorado: “La gente va a decidir si quiere volver a la locura o quiere apostar a ser un país serio con crecimiento”.