La Justicia federal ordenó embargos generales sobre las cuentas de Flybondi a raíz de una ejecución fiscal promovida por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) debido a obligaciones impositivas impagas por parte de la aerolínea.
Con salarios y aportes de salud impagos, más de 700 ex trabajadores sin indemnización y decenas de vuelos cancelados, la empresa evalúa presentarse en concurso preventivo.
La Justicia federal ordenó embargos generales sobre las cuentas de Flybondi a raíz de una ejecución fiscal promovida por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) debido a obligaciones impositivas impagas por parte de la aerolínea.
Los expedientes judiciales, iniciados formalmente el 11 de agosto de 2026 ante juzgados de la Ciudad de Buenos Aires, reclaman una deuda que ronda los $1.525 millones en concepto de capital en al menos cinco de las causas abiertas. Al adicionarse el 15% fijado judicialmente para cubrir intereses y costas del proceso, la cifra final del embargo judicial se sitúa en torno a los $1.754 millones.
En presentaciones paralelas se detalla que el mayor concepto adeudado por Flybondi corresponde a retenciones del impuesto a las Ganancias (que superan los $915 millones), a lo que se acoplan más de $207 millones por retenciones del IVA y unos $133 millones en Bienes Personales, consolidando deudas por períodos acumulados entre marzo y junio de 2026.
Gran parte de este pasivo corresponde a montos donde la empresa actuó como agente de retención o percepción, es decir, cobró impuestos a terceros pero no los ingresó al fisco.
Ante esta situación, la Justicia convalidó un embargo general bancario que alcanza cuentas corrientes, plazos fijos, cajas de ahorro e inversiones, además de ordenar la inhibición general de bienes para impedir la transferencia de inmuebles y vehículos.
Sin embargo, la medida resultó más acotada que la solicitud inicial de ARCA al excluirse las cajas de seguridad y los fondos de haberes jubilatorios. Si la empresa no cancela los montos reclamados, cuenta con cinco días hábiles para oponer excepciones legales antes de que se efectivicen las transferencias automáticas a las cuentas recaudadoras del Estado.
Este momento financiero se refleja directamente en la realidad de sus trabajadores. Flybondi ha dejado de abonar los salarios de junio y julio de 2026, así como el medio aguinaldo al personal que continúa en relación de dependencia.
A su vez, más de 700 ex empleados llevan más de tres meses sin cobrar haberes adeudados ni indemnizaciones por despidos o acuerdos de retiro voluntario homologados ante el Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (Seclo).
La tensión laboral alcanzó un punto crítico el pasado 6 de agosto de 2026, cuando la suspensión de los aportes patronales interrumpió la cobertura de obra social y medicina prepaga del personal activo y desvinculado, dejando tratamientos médicos y controles de salud completamente paralizados.
Frente al silencio corporativo, los ex trabajadores impulsan demandas contra el grupo COC Global Enterprise, perteneciente al empresario y ex agente de inteligencia Leonardo Scatturice, quien asumió el control de la low cost en junio de 2025.