13 de octubre de 2026 - 21:30

La inflación de septiembre en Mendoza fue de 1,7% y quedó por debajo de la nacional

La inflación de septiembre en Mendoza se ubicó por debajo del índice nacional, mientras que una familia tipo necesitó más de $1,63 millón para no ser pobre.

La inflación de septiembre en Mendoza fue del 1,7%, según el informe mensual de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) de la provincia.

En lo que va del año, la inflación mendocina presenta una variación acumulada del 21,5%, y la interanual es del 31,3%. Estos resultados son levemente inferiores a la serie nacional, donde el porcentaje acumulado del año es del 23,6% y el de los últimos 12 meses es del 33,4%. Mendoza se mantiene dos décimas por debajo del índice nacional, mostrando una tendencia a la baja en las mediciones de mediano plazo.

A nivel general, el dato de inflación nacional en algunos meses del año se mantuvo por debajo del 2%, como en septiembre, junio y agosto. Mientras que hubo meses como enero, febrero, abril y julio que superaron el 2%. Enero y febrero rozaron el 3% (fue de 2,9%), y el mes de máxima escalada de precios a nivel nacional fue marzo, alcanzando un 3,4%.

¿Qué rubros impulsaron la inflación en Mendoza?

Dentro de la dinámica de precios generales a nivel provincial se observa una desaceleración. Este registro está fuertemente explicado por la moderación de precios en divisiones clave del consumo masivo como Alimentos y Bebidas (+1,5%) y Viviendas y Servicios Básicos (+1,5%), los cuales crecieron por debajo de la media general de la región.

Sin embargo, según señala el informe provincial de la DEIE, la mayor presión inflacionaria en el territorio mendocino provino de los precios estacionales, liderados por Esparcimiento (+3,8%) –perteneciente a las actividades recreativas y al turismo– e Indumentaria (+3,3%) –por el cambio de temporada de primavera/verano–, ambos reflejos del consumo estacional característico del mercado local.

Otro aumento que estuvo por encima del promedio fue el de Atención Médica y Gastos para la Salud (+1,9%), impulsado por el alza en las prepagas y los medicamentos. A nivel nacional, los mayores incrementos cayeron sobre Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles (+3,1%), Educación (+3%), Comunicación (+2,5%), Salud (+2,4%) y Alimentos y bebidas no alcoholizadas (+2%).

Mientras que, a nivel nacional, los mayores incrementos cayeron sobre Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles (+3,1%), Educación (+3%), Comunicación (+2,5%), Salud (+2,4%) y Alimentos y bebidas no alcoholizadas (+2%).

Datos de la canasta básica

A la par del dato de inflación de septiembre, el reporte del INDEC sobre la variación mensual de precios de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y de la Canasta Básica Total (CBT) registró un aumento en ambas del 1,7%. Dichas mediciones determinan el ingreso mínimo que deben tener los hogares para cubrir sus necesidades básicas alimentarias y de vivienda, educación, servicios y transporte.

En ambas canastas la variación del acumulado interanual (septiembre 2025-2026) es del 40% para CBA y del 38,7% para la CBT. Según estas variaciones, que miden los valores de máxima vulnerabilidad social, determinan que para no caer bajo las líneas de indigencia o pobreza, los hogares debieron contar con los siguientes ingresos netos mensuales en septiembre de 2026: un hogar de 3 integrantes necesitó un mínimo de $588.083 para la CBA (línea de la indigencia) y para la CBT (línea de la pobreza) de $1.299.664. En el caso de un hogar tipo compuesto por una familia de 4 integrantes (pareja y dos hijos), los valores respectivos a la CBA y CBT aumentan a $738.690 y $1.632.505. Mientras que en el caso de una familia de 5 integrantes (pareja y tres hijos), esos valores alcanzan respectivamente a $776.939 y $1.717.036.

Esto significa que una familia promedio de cuatro personas necesitó un ingreso por más de $1,63 millones para no ser considerada pobre, y casi $739 mil únicamente para cubrir sus necesidades alimentarias básicas y no caer en la indigencia.

Esto significa que una familia promedio de cuatro personas necesitó un ingreso por más de $1,63 millones para no ser considerada pobre, y casi $739 mil únicamente para cubrir sus necesidades alimentarias básicas y no caer en la indigencia.

En líneas generales, se observa que este aumento del 1,7% en ambas canastas se alinea con la desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC) general. La CBA venía subiendo por encima de la CBT en los meses fríos (2,6% en julio y agosto), pero en septiembre ambas convergieron en 1,7%.

A nivel interanual, la Canasta Básica Alimentaria (40,0%) creció por encima de la Canasta Básica Total (38,7%), evidenciando que el costo directo de los alimentos básicos sufrió un aumento relativo mayor respecto al resto de los bienes y servicios de la economía.

¿Qué opinan los expertos sobre la inflación?

Esta desaceleración de precios se debe puntualmente a tres factores clave: la caída sin recuperación del consumo, el dólar planchado y el endeudamiento de las familias (los altos niveles de mora), que producen que el ingreso disponible sea cada vez menor para el consumo.

El economista José Vargas, de la consultora Evaluecon, destaca que hay rubros muy sensibles que aumentaron por encima del promedio del 1,5%-1,7% y que han tenido un impacto importante en el bolsillo de las familias. Esos rubros son Esparcimiento, Indumentaria y Calzado, Educación y Atención y Gastos para la Salud, Alimentos y Bebidas, que “han duplicado” el promedio general.

El economista José Vargas de la consultora Evaluecon destaca que hay rubros muy sensibles que aumentaron por encima del promedio del 1,5% -1,7% para arriba y que han tenido un impacto importante en el bolsillo de las familias. Esos rubros son Esparcimiento, Indumentaria y Calzado, Educación y Atención y Gastos para la Salud, Alimentos y Bebidas que “han duplicado” el promedio general.

El especialista advierte que el dólar relativamente quieto y el consumo que no repunta determinan un escenario para los próximos meses. Con excepción de diciembre, que es un mes estacional, “es probable que la inflación ronde el 2% promedio, no saltará ni estará por debajo de ese porcentaje”.

Por su parte, Nicolás Aroma, de la consultora Centro de Economía y Finanzas de Mendoza (Cefim), explica que no termina de confirmar la tendencia de la inflación a la baja y que llegue al 1%. En su observación, “el piso es del 2%”, según la serie de los últimos meses, a lo que agregó que “la inflación no puede bajar más de lo que estuvo reflejando estos meses del año”, señaló.

Además, pronosticó que el próximo mes también rondará el 2% y que el interanual seguirá manteniéndose en un 30%, cifra que considera como un “logro importante”. Detalló que el Gobierno nacional tiene tres anclas que mantienen los precios en esta banda de aumentos: “el tipo de cambio fijo y pisado en $1500, el salarial que no crece y el fiscal”. Aseguró que el Ejecutivo “no va a tocar estas variables”, por lo que mantendrá el incentivo de la economía sobre estas bases.

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