Argentina atraviesa un escenario marcado por la debilidad de la demanda, que golpea de lleno a la industria manufacturera y al comercio. Actualmente los pedidos se encuentran por debajo de los niveles habituales, además de las pocas expectativas de cambios en la actividad para los próximos meses.
Así lo refleja la encuesta de tendencia de negocios publicada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), que relevó la situación y las perspectivas de ambos sectores.
En septiembre, el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) de la industria manufacturera se ubicó en -18,9%. Además, el 48,4% de las empresas aseguró que su cartera de pedidos estaba por debajo de lo normal, mientras que el 29,1% calificó como mala la situación actual de su negocio.
La demanda interna, el principal freno de la industria
La insuficiencia de la demanda interna fue señalada por el 54% de las empresas industriales como el principal factor que limita su capacidad de producción. La competencia de productos importados apareció en segundo lugar, con el 9,9% de las respuestas, seguida por la incertidumbre económica, con el 6,7%.
La lista de dificultades se completa con la escasez de materias primas o insumos y los problemas financieros, ambos mencionados por el 4,2% de los encuestados. El panorama condiciona las perspectivas para el cierre del año, cuando predomina la expectativa de mantener los niveles actuales de producción.
De cara al último trimestre del año, las expectativas de producción industrial se mantienen mayoritariamente estables o moderadas: el 67,5% prevé que su volumen de producción no variará, el 19,3% anticipa una disminución y el 13,2% proyecta un incremento.
En materia de precios de venta para los próximos tres meses, el relevamiento del organismo estadístico arrojó que el 60,1% de los industriales proyecta que no variarán, un 32,2% prevé aumentos y un 7,7% estima reducciones.
Los supermercados también sienten el freno del consumo
En el sector de supermercados y autoservicios mayoristas, el Indicador de Confianza Empresarial registró un -4,3%. Un 37,2% de las firmas califica la situación comercial actual como mala y un 57,0% la considera normal, lo que da un balance negativo de -31,4%.
Al igual que en la industria, la falta de demanda es señalada como la traba dominante para expandir la actividad comercial, afectando al 66,3% de los establecimientos. Otros factores condicionantes reportados incluyen el costo laboral (14,0%) y los costos de financiamiento (7,0%). Asimismo, un 33,7% de los empresarios del sector manifestó dificultades en el acceso al crédito bancario.
De cara al trimestre octubre-diciembre de 2026, el 72,1% de los comercios relevados cree que la actividad permanecerá igual, el 22,1% confía en que la situación comercial mejorará, y un 5,8% prevé un empeoramiento, resultando en un balance positivo de 16,3%.
Respecto a la evolución de los precios de venta promedio para el próximo trimestre, el 66,3% de los supermercados y mayoristas espera incrementos, un 31,4% estima que no variarán y un 2,3% considera que disminuirán. En el plano laboral, el 81,4% anticipa que la nómina de personal contratado no cambiará, mientras que un 15,1% prevé una reducción y un 3,5% prevé aumentos.