Los industriales anticipan meses complicados para la producción y la demanda interna en Argentina, con “pocas expectativas de sumar trabajadores”. Así surge de la Encuesta de Tendencia de Negocios del INDEC, que relevó las perspectivas empresariales para el período septiembre-noviembre de 2026.
A diferencia de la industria, los supermercados y mayoristas prevén “estabilidad”, aunque sin el crecimiento del empleo. La mayoría anticipa ajustes en las góndolas: un 62,9% prevé que sus precios de venta aumentarán en los próximos tres meses, en tanto un 34,8% proyecta que no variarán.
Qué proyectan los industriales hasta fin de año
En agosto, el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) de la industria se ubicó en -20,2%, reflejando la persistencia de una evaluación desfavorable sobre las condiciones actuales de negocio. Además, el 52,9% de las empresas señaló que su cartera de pedidos está por debajo de lo habitual.
Por su parte, un 25,3% consideró que la situación de su empresa es mala. Asimismo, el nivel de exportaciones resultó insatisfactorio para el 36,9% de los encuestados.
De cara al trimestre septiembre-noviembre de 2026, el panorama productivo muestra un predominio de estabilidad, aunque con un sesgo hacia la baja. En cuanto al volumen de producción, el trabajo reflejó que un 64,9% prevé que no habrá cambios, un 19,7% anticipa disminuciones y solo un 15,4% espera un incremento.
En relación a la demanda interna, detalló que un 62,4% de las firmas no prevé variaciones en los pedidos locales, frente a un 23,8% que calcula reducciones y un 13,8% que estima aumentos. Mientras que en exportaciones, un 64,7% anticipa estabilidad, un 18,2% proyecta subas y un 17,1% prevé bajas.
Mercado laboral: solo un 3,7% planea sumar empleados
Por el lado del mercado laboral, el informe reveló que un 79,8% de las empresas planea mantener su dotación sin cambios, un 16,5% prevé reducciones en la plantilla de personal, y apenas un 3,7% prevé incorporar trabajadores.
Asimismo, en lo que respecta a los precios promedio de venta para los próximos tres meses, un 62,4% estima que se mantendrán estables, un 30,5% prevé aumentos y un 7,1% anticipa bajas.
Por su parte, el sector del comercio de consumo masivo registró un Indicador de Confianza Empresarial (ICE) de 0,0%, alcanzando un punto de neutralidad impulsado por las expectativas sobre el desempeño comercial futuro.
Pese a que la evaluación de la situación comercial actual resultó negativa para el 28,1% de las firmas, frente a un 7,9% que la calificó como buena y un 64,0% como normal, el trimestre septiembre-noviembre proyecta un leve alivio en el canal de ventas.
En ese sentido, la encuesta precisó que un 74,2% de los comerciantes sostiene que la situación se mantendrá igual, mientras que un 19,1% prevé una mejora y solo un 6,7% espera un empeoramiento. En cuanto a los pedidos a proveedores, detalló que un 73,0% mantendrá sus órdenes de compra, un 15,7% las reducirá y un 11,2% planea aumentarlas.
A pesar de las mejores perspectivas en ventas, la cautela domina las decisiones de contratación, ya que un 84,3% mantendrá su nómina de empleados, pero un 13,5% prevé achicar su plantilla y solo un 2,2% considera contratar personal.
La demanda insuficiente, la principal barrera del mercado
Al analizar los factores estructurales que frenan el crecimiento económico, ambos informes del INDEC coinciden en señalar a la falta de ventas como el obstáculo determinante.
En la industria manufacturera, la demanda interna insuficiente encabeza las limitaciones con el 53,6% de las respuestas, seguida de lejos por la competencia de productos importados (10,1%) y la incertidumbre económica (6,7%).
En el comercio mayorista y minorista, la debilidad de la demanda representa el 59,6% de los condicionantes, secundada por la presión del costo laboral (20,2%) y el costo de financiamiento (6,7%).
Asimismo, las condiciones de acceso al crédito registran balances desfavorables en ambos rubros, siendo calificado como “difícil” por el 31,4% de los industriales y por el 36,0% de los comerciantes.