Con la reforma laboral, apareció una nueva herramienta creada para ayudar a las empresas a afrontar los pagos e indemnizaciones cuando termina una relación laboral. Se trata del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que será administrado por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). La reciente reglamentación indicó que comenzará a regir el 1 de noviembre de 2026, para los salarios devengados desde ese mes.
En este contexto, las empresas han empezado a recibir información por parte de los bancos que han establecido una suerte de competencia para quedarse con los aportes a dicho fondo. Hay que recordar que el FAL se financiará con una contribución mensual obligatoria de los empleadores y no alcanzará al sector público. El aporte será del 2,5% de la base salarial utilizada para calcular las contribuciones previsionales para las micro, pequeñas y medianas empresas que tengan vigente el certificado Mipyme.
El mismo porcentaje deberán destinar las entidades sin fines de lucro, como cooperativas, mutuales y fundaciones. Para el resto de las empresas, la alícuota será del 1%. Si bien ARCA será la que envíe el porcentaje mencionado a través del pago de los aportes patronales vía artículo 931, serán los empleadores los que deberán validar su adhesión a uno u otro fondo. La Agencia recaudadora calculará automáticamente el importe mensual que corresponda pagar.
El presidente de la Bolsa de Comercio de Mendoza, Santiago Pérez Araujo, explicó que la empresa no va a tener un sobrecosto sino que un porcentaje de lo que aporta será derivado a la administradora de fondos correspondiente. Las compañías podrán elegir una entre el 1 de noviembre y el 30 de enero de 2027 y, si no lo hacen, sus Fondo será enviado por sorteo a alguna de las prestadoras que se inscriban para tal fin.
La CNV regulará la gestión de los fondos participantes
El dinero acumulado en el fondo tendrá el destino específico de contribuir al pago de indemnizaciones por despido y otros conceptos vinculados con la finalización de un contrato laboral, como el preaviso. Para implementarlo, los recursos se derivarán a cuentas individuales de los empleadores en entidades habilitadas por la Comisión Nacional de Valores (CNV). El incumplimiento de las obligaciones, ya sea por no presentar las declaraciones juradas o por pagar fuera de término, podrá derivar en intereses y multas; según se estipula en la norma publicada.
Mauricio Badaloni, director ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA), opinó que tanto el FAL como otros cambios realizados en materia laboral ofrecen precisión y certeza a las desvinculaciones. “No creo que pueda motorizar un nuevo empleo, pero sí darle al preexistente un anclaje diferente”, expresó el empresario. El contexto en este sentido se relaciona con las dificultades de las empresas al momento de concretar despidos debido a la industria del juicio y a las dificultades financieras que eso implica para la mayoría de las firmas.
Cómo funciona el Fondo
Pérez Araujo comentó que el dinero es administrado por bancos, pero también por administradoras de fondos comunes de inversión o fiduciarias financieras. De allí que desde hace un tiempo haya una cierta pelea entre estas entidades para quedarse con dichos fondos ya que el negocio para estos tiene que ver con el volumen. Las empresas pueden disponer del dinero recién después de los 6 meses del aporte y utilizarlo con empleados con un mínimo de 12 meses de antigüedad.
La administración de ese dinero no es totalmente gratuita ya que hay una comisión de 1,5% con un tope colocado por ley. En este sentido, Juan Pablo Solís, miembro de la Comisión Directiva de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (ASINMET), observó que inmovilizar capital o sumar un aporte mensual en la coyuntura actual representa un costo operativo complejo. “Sobre todo en un escenario marcado por la baja capacidad instalada de la industria y márgenes muy ajustados”, subrayó Solís.
La actual competencia por quedarse con ese dinero podría favorecer a las empresas en algunos sentidos. El primero, en palabras del presidente de la Bolsa, es el ingreso de las firmas al mercado de capitales lo que en el mediano y largo plazo podría traer beneficios financieros para las pymes. El segundo y hoy más “palpable” tiene que ver con que la disputa entre bancos y fondos implica ciertos beneficios para las empresas que los elijan.
Los bancos compiten por el negocio del FAL
Pueden ser créditos con tasas preferenciales, beneficios para los empleados y no cobro de la comisión; entre otros. Aunque esto es un punto importante, también podría alentar la concentración ya que los fondos o entidades pequeñas no tienen la posibilidad de trabajar sin comisión y se corre el riesgo de que el negocio sea solo para los grandes bancos. Más allá e esto, existe una disputa para administrar los fondos y cuáles serán los costos finales y reales para las pymes.
En palabras de Juan Pablo Solís, las empresas evalúan este tipo de propuestas porque todo suma en este momento. “Desde el sector consideramos imprescindible que los instrumentos y vehículos financieros de este esquema operen con bajas comisiones y generen rendimientos reales para evitar que las tasas de interés o la inflación absorban el capital aportado por las pymes”, alertó el industrial.
Para Mauricio Badaloni es importante que el sector financiero mire a los privados y comeice a prestarle a los flujos en lugar de los activos. Creo que el FAL es una aproximación a eso. “Desde la UIA han llevado proyectos para que una cuota parte de ahí sea se invierta en procesos industriales”, contó el también directivo de la Fundación Andesmar. Agregó: “Sería interesante que ese flujo de dinero gire en torno de las actividades productivas”.
Estabilidad para empresas y empleados
El presidente de la Bolsa de Comercio opinó que el FAL es útil para las empresas dado que pueden tener cierto respaldo y tranquilidad tanto para ellas como para sus empleados. Desde su punto de vista, la posibilidad de contar con dichos fondos aporta certezas a la contingencia laboral. Del mismo modo, los empleados también estarán mejor cubiertos al momento de ser indemnizados.
“Cuando esto crezca me parece poco razonable dejar las restricciones de inversión para financiar el mercado y que tenga efecto porque el crecimiento de la economía”, aventuró Pérez Araujo. Sumó que eso será clave para las pymes que son las principales generadoras de empleo.
En este sentido, Mauricio Badaloni dijo que precisión y certeza es parte de lo que necesita cualquier insumo de toda empresa. “También el círculo más íntimo de un ciudadano que esté empleado”, subrayó. El referente de la UIA aseguró que el FAL es una manera de que la desvinculación no sea un problema dentro del de la relación laboral.