El Gobierno argentino adhirió a una declaración conjunta firmada por 15 países para cuestionar la sobrecapacidad estructural y la “producción excesiva” en distintos sectores manufactureros. La declaración fue difundida por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
Según el comunicado, el documento fue acordado durante una reunión de representantes de comercio del G20 realizada en Milwaukee. La declaración plantea su preocupación por las economías en las que la oferta industrial supera de manera persistente a la demanda global como consecuencia de intervenciones ajenas a las condiciones del mercado.
Argentina firmó una declaración con Estados Unidos para frenar la sobreoferta en industrias clave. (foto archivo)
Aunque la declaración no menciona directamente a China, vincula el fenómeno con políticas estatales que mantienen los niveles de producción por encima de las necesidades reales del mercado mundial.
Qué sectores están incluidos en el acuerdo
La preocupación expresada por los países firmantes alcanza a algunas de las principales industrias manufactureras, entre ellas la producción de vehículos eléctricos, baterías, semiconductores y paneles solares.
Según el documento, los niveles de sobreoferta pueden generar consecuencias sobre los mercados internacionales. En ese sentido, los países participantes señalaron que “la sobreoferta distorsiona los precios internacionales, desalienta nuevas inversiones y castiga el empleo local”.
Argentina se sumó a un acuerdo con Estados Unidos y otros 14 países contra la “producción excesiva”. (foto archivo)
La declaración apunta así a abordar los efectos que, según los gobiernos firmantes, produce una oferta industrial que permanece por encima de la demanda a nivel global. Para avanzar sobre esta problemática, los países acordaron establecer plataformas de trabajo técnico que funcionarán de manera conjunta con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El objetivo planteado es generar un ámbito de trabajo para analizar la situación y abordar los desequilibrios vinculados con la producción industrial y su impacto sobre los mercados.
La adhesión de Argentina se produce en el marco de la participación del país en esta declaración conjunta de 15 gobiernos, que busca establecer mecanismos de cooperación frente a la denominada “producción excesiva” en sectores manufactureros.