El ministro de Economía, Luis Caputo, realizó diversos anuncios en la apertura de la 32° Conferencia Industrial Anual que organiza la Unión Industrial Argentina (UIA). El funcionario anticipó que ARCA suspenderá las ejecuciones y que las empresas tendrán plazos mayores para ponerse al día. Además, aseguró que los reintegros de exportación serán devueltos a cambio de servicios en tiempos mucho menores de los que hoy se manejan. El último anuncio tuvo que ver con una línea de crédito del Banco Nación para la compra de vehículos y el preacuerdo con provincias para eliminar el impuesto a los sellos.
En este marco, desde el sector empresario recibieron las medidas con beneplácito aunque advirtieron que muchas de ellas son “paliativos” y que otras llegan algo tarde. “Es mejor que se hayan dado, pero lo cierto es que hay muchas empresas que están en una situación de ser embargadas”, lamentó Mauricio Badaloni, empresario mendocino y miembro de la Comisión Directiva de la UIA.
“La suspensión de embargos y la compensación de saldos de exportación responden a necesidades que las empresas vienen planteando desde hace tiempo”, observó Badaloni. No obstante, advirtió que algunas de las medidas llegan después de que numerosas compañías ya enfrentaran dificultades financieras. En línea, Geo Riveros del área Joven de la UIA destacó la importancia de la baja impositiva en líneas generales.
Mauricio Badaloni y Silvio Zurzolo
Para Alejandro Bestani, presidente de Alimentos INKA, la expectativa principal hoy tiene que ver con el nivel de actividad. “La mayoría de las pymes en Argentina depende del mercado interno, del mercado doméstico, así que la reactivación es lo primero que esperamos”, detalló Bestani. Dicho eso, el también representante del Movimiento Pyme, expresó que la suspensión de los embargos es muy importante porque ya van más de dos años con una caída de nivel de actividad y con curvas de rentabilidad que se reducen drásticamente por aumento de costos.
Bestani valoró las medidas anunciadas al tiempo que agregó que es clave encontrar la forma de tener una luz entre los costos y los precios, porque no se ha podido trasladar ningún aumento de costos en los últimos largos 12 meses. Esto porque el bolsillo del consumidor está flaco por la misma razón: los gastos fijos le llevan gran parte del salario con duras consecuencias. Por caso, al momento de encarar cosechas importantes en dos, tres meses con mucha intensidad, los productores no tienen capital propio y el acceso al financiamiento es lamentablemente inexistente y caro.
Medidas esperadas
Patricia Ortiz, presidenta de Bodegas Argentinas (BA), celebró los anuncios de Caputo debido a que son necesarias para traer alivio financiero a las bodegas y disponer de los saldos de exportación para cancelar deudas aduaneras. “Esperamos que la implementación sea ágil y que este camino se profundice con acceso al crédito y reducción impositiva”, subrayó Ortiz.
En línea, Badaloni consideró que las medidas vinculadas con la suspensión de embargos y la compensación de saldos de exportación responden a reclamos del sector privado. Sin embargo, planteó que el principal desafío todavía es reducir la presión impositiva y los costos que afectan a la producción formal. De allí el planteo de eliminar el impuesto al sello y los incentivos provinciales para atraer capitales.
“Es bueno lo que va al consumo, pero lo mejor es poder producir más barato”, afirmó Badaloni quien consideró que la clave está en avanzar con la reducción del costo argentino. El referente de la UIA destacó que los anuncios tal vez no lleguen en tiempo y forma, pero significa que hay una escucha por parte del Gobierno más allá de los tiempos. Desde su punto de vista es clave profundizar la disminución de la carga impositiva.
Para Silvio Zurzolo, presidente de la 32° Conferencia Industrial de la UIA, el Gobierno ha interpretado lo mal que la están pasando las pymes en la actualidad. “Creo que estos son muy buenos anuncios, pero no dejan de ser muy paliativo ya que la solución de fondo es que Argentina tenga un plan productivo con política de Estado”, sintetizó el referente de la Unión Industrial. Agregó que hay que elaborar una planificación productiva en la que estén todos incluidos.
Roberto Enríquez -al frente de la Asociación Industrial de Neuquén (Adineu), organización que forma parte de la UIA,- comentó que le pareció bien en general lo expresado por Caputo. Agregó que es preciso profundizar en esa línea ya que se trata de anuncios pequeños en comparación con todo lo que hoy se puede hacer. “Creo que hay que estudiar un poquito más para que las empresas tengan un apoyo por parte del Estado”, comentó Enríquez.
El apoyo tiene que ver con otorgar sustentabilidad en un país donde a la industria le cambian las reglas del juego cada tres o cuatro años. “El Gobierno debe ayudarnos con ese cambio con los elementos para poder hacerlo y, en esa línea, me parece que le falta un poco de consistencia”, comentó Enríquez.
Con relación a los créditos anunciados para la industria automotriz, el empresario neuquino expresó que el sector financiero todavía no cree en el país dado que hay un factor de riesgo importante y que no quiere asumir. En este sentido, sumó, el Banco Nación y los bancos provinciales “deben empezar a poner proa al Norte y decir que sí confían”. El crédito en las pymes es fundamental, agregó Enríquez.