30 de septiembre de 2026 - 18:33

Coloquio de IDEA: cómo las nuevas eras del cambio global marcarán a la Argentina

El primer día del Coloquio de IDEA en Mar del Plata debatió sobre las grandes tendencias globales y cuáles son los desafíos que implican para el país.

El 62° Coloquio de Idea dedicó la segunda parte de la primera jornada a poner sobre la mesa las diferentes nuevas eras que atraviesan a la Argentina y al mundo. Desafíos y oportunidades de poder subirse a las olas en danza como sería el caso de la energía y el petróleo y el de buscarle una vuelta a la tecnología, cambios demográficos y otros que atraviesan y dan vuelta al mundo.

Julen Baztarrica, socio de McKinsey y líder de la práctica de Energía disertó sobre “La nueva era: recursos estratégicos para el futuro”. El especialista explicó que la energía va a ser clave para la competitividad nacional debido al fuerte crecimiento que se espera en la demanda hacia 2050. “El crecimiento será muy fuerte, pero a la vez heterogéneo”, comentó Baztarrica.

Los países emergentes como India, la suba de China y Estados Unidos en pos de la eficiencia energética y una Europa cada vez más electrificada presionarán al sector energético como pocas veces en décadas. Pese al cambio en la matriz energética, el petróleo y el gas todavía irán al alza y Vaca Muerta será la estrella mundial del no convencional. La oportunidad también va en torno a los megacentros de datos, según Baztarrica.

Nuevas reglas mundiales

El mundo atraviesa un cambio de era marcado por nuevas reglas de juego, transformaciones tecnológicas y cambios en la estructura productiva. Para Argentina, el escenario representa una oportunidad, pero también plantea el desafío de convertir el crecimiento en progreso durante las próximas décadas. Es lo que se planteó en el panel Megatendencias globales y la oportunidad para Argentina a cargo de Francisco Ortega, director de IDEA y Senior Partner de McKinsey & Company, y Gustavo Salinas, director de IDEA y presidente de Toyota Argentina

“El orden internacional, la energía, la demografía y la tecnología son algunas de las grandes fuerzas que están modificando las reglas de juego de la economía global”, destacó Ortega. En este marco, los modelos de negocios y también el mapa de los protagonistas que tendrán un papel central en los próximos años.

Se trata de un cambio de era que estará determinado por cinco grandes megatendencias. Su impacto no se limitará a un sector específico: atravesará a los países, las empresas, los trabajadores y los consumidores. Para Argentina, este proceso abre una oportunidad significativa ya que el país cuenta con recursos estratégicos y capacidades que pueden adquirir mayor relevancia en este nuevo escenario.

El desafío, por otra parte, estará en transformar esas ventajas potenciales en generación de riqueza, inversión, empleo y desarrollo. Uno de los principales cambios está relacionado con la transformación del orden mundial de una estructura predominantemente unipolar hacia una multipolar, con nuevos protagonistas y una mayor distribución del poder económico y geopolítico. Argentina debe ver cómo insertarse en este nuevo contexto.

En tanto, la energía es otra de las grandes megatendencias que marcarán las próximas décadas. La transición energética y la necesidad de contar con recursos estratégicos están modificando las prioridades de las economías y de las empresas. “Argentina dispone de recursos que pueden adquirir una importancia creciente en este nuevo escenario”, destacó Salinas.

Se trata de contar encontrar los mecanismos para transformar los recursos en riqueza. Eso implica generar las condiciones necesarias para atraer inversiones, desarrollar infraestructura, incorporar tecnología y ampliar las cadenas de valor vinculadas a esos recursos.

El cambio demográfico y los nuevos consumidores es otra de las nuevas tendencias de cambio que obligará a empresas y gobiernos a revisar sus estrategias. Identificar cómo evolucionarán las poblaciones, cuáles serán sus necesidades y qué capacidades productivas tendrán será clave para anticipar los mercados de las próximas décadas.

Por último, la tecnología cambia los modelos de negocios como otra de las grandes fuerzas de transformación. Su avance modifica la manera en que producen las empresas, se organizan los mercados y se generan nuevos negocios. En este escenario, el desarrollo del talento adquiere una importancia central. Argentina necesita impulsar las capacidades de las personas y, al mismo tiempo, promover que las empresas incorporen tecnología para mejorar su productividad y competitividad.

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