El corredor del Acceso Este transita una etapa de maduración estratégica. En un mercado inmobiliario desafiante, donde la tracción de las operaciones depende en gran medida del valor de marca y la solidez de los proyectos, la franja oriental del Gran Mendoza demuestra sostener su dinamismo a fuerza de realidades concretas, infraestructura en expansión y la creación de verdaderas comunidades.
El desarrollo de la zona ha permitido que emprendimientos consolidados sirvan como ancla de confianza para los nuevos proyectos en etapa de preventa. En este escenario, la evolución de los valores de la tierra refleja tanto el presente como la expectativa de capitalización futura.
"La situación inmobiliaria está dura, solo se mantiene con buenos precios y confianza en la marca. Los precios máximos de Cortaderas I y II empujan y dan confianza a los nuevos compradores de los barrios en preventa como El Bosque II por la revalorización futura", analiza Juan Manuel Giménez Riili. El desarrollador destaca además el impacto social y urbanístico del proyecto: "Cortaderas tiene más de 1.000 familias viviendo, es una realidad increíble e incluso un caso de estudio en la carrera de Arquitectura en la Universidad de Mendoza. Las nuevas obras del Acceso son necesarias para una buena calidad de vida; esto, inexorablemente, va a valorizar la zona. Necesitamos más colaboración desde el gobierno para que se activen los créditos hipotecarios para la clase media, como ocurrió como motor de la construcción con el Procrear en Cortaderas I y con los UVA en Cortaderas II".
Infraestructura, servicios y competitividad en metros cuadrados
La ventaja competitiva del Acceso Este frente a otros polos tradicionales de la provincia reside en una combinación clave: obras públicas estratégicas, oferta educativa de primer nivel y un equipamiento urbano integral pensado para la vida cotidiana.
La llegada de infraestructura esencial —como la extensión de la red cloacal, la iluminación hasta Rodeo del Medio y los proyectos de movilidad como el tren de cercanías— se complementa con propuestas educativas consolidadas, entre las que destaca el colegio Don Bosco, y una oferta de servicios de estándar superior.
"Nuestra ventaja competitiva es que vamos a tener una muy buena conectividad. A esto hay que sumarle la buena oferta educativa y los estándares de calidad de nuestros barrios, con redes subterráneas, paseos comerciales, gimnasios que abren 24 horas y grandes espacios deportivos. Sería imposible vender lotes frente a otros polos consolidados sin mantener estos altos estándares de calidad. Un lote en Cortaderas I vale lo mismo que un lote en el corazón de Chacras de Coria, y esto es gracias a la creación de una verdadera comunidad", señala Giménez Riili.
En el sector de Pueblo Nuevo, la demanda de servicios inmediatos por parte de las familias que se mudan ha generado un ecosistema comercial cada vez más robusto. A la propuesta gastronómica existente de parrillas, comida árabe y sushi, se suman nuevas aperturas e inversiones de escala: la construcción de un local de 200 m² de Granja Benedetti, la ampliación de heladerías Soppelsa, la expansión de 1.000 m² adicionales para áreas de gimnasio y la llegada de marcas referentes como Farmacia Mori, HiperCerámico, Hierros Maldonado y Andrés Merino Pinturerías.
Deporte, alto rendimiento y proyección internacional
Un pilar central en la transformación del corredor es la apuesta por la infraestructura deportiva a gran escala como eje de articulación social y permanencia en la zona. Con un flujo que supera las 10.000 personas mensuales, Pueblo Nuevo CAMP se afianza como un centro deportivo de referencia provincial.
El predio cuenta actualmente con 6 canchas, un pabellón de 1.200 m² dedicado al vóley y vestuarios de primer nivel. El plan de obras para este año contempla la incorporación de una cancha de fútbol 11 adicional, dos canchas de futsal y una cantina para 120 personas, proyectando para 2027 un nuevo gimnasio y área de alojamiento.
"Todos los que me conocen saben que el desarrollo de la comunidad #GoEast siempre fue más importante que cualquier otra cosa. Tenemos más de 1.500 socios en el Cortaderas Club, 400 jugadores de fútbol, 350 jugadores de vóley y ahora vamos por el futsal, una disciplina cuya liga mueve a más de 6.000 jugadores en Mendoza. Hemos armado un grupo humano espectacular para arrancar con toda la fuerza en 2027 con dos canchas abiertas iluminadas y una cubierta", afirma el desarrollador.
El esquema no se limita al uso recreativo; incorpora alto rendimiento y proyección internacional a través de alianzas estratégicas con agencias españolas y convenios con clubes como el Levante UD y el Deportivo La Coruña. "Tenemos un plan para que los chicos entrenen los cinco días de la semana, con apoyo psicológico e instalaciones abiertas todos los días. Tras ingresar a la Liga Mendocina de Fútbol, ya hemos transferido jugadores a Godoy Cruz y más de 20 chicos participaron en pruebas en Europa. En noviembre realizaremos nuestro segundo viaje a un importante torneo en Barcelona con dos divisiones, tras haber enfrentado el año pasado a equipos como el Braga de Portugal, el Hertha de Alemania y el Tromsø de Noruega", repasa Giménez Riili.
La plusvalía de una nueva centralidad urbana
La integración entre inversión privada y obras públicas de escala está reconfigurando la fisonomía del Acceso Este, transformándolo en una nueva centralidad urbana dentro del tejido metropolitano.
Para quienes buscan resguardar valor o capitalizarse a mediano y largo plazo, los antecedentes de la zona muestran márgenes de plusvalía significativos ligados a la consolidación de los barrios y sus servicios asociados.
"La revalorización se da por factores internos y externos. Tomando como referencia Cortaderas I y II, la gente invirtió 15.000 dólares en preventa y hoy puede revender en más de 80.000 dólares. Es una excelente inversión, pero hay que tener paciencia; es un proceso que también está pasando con el barrio Las Retamas", explica el empresario.
Con la meta fijada en un plan de transformación a 20 años iniciado en 2014, el modelo proyecta el crecimiento futuro sobre la base de comunidades consolidadas. "La clave es la visión a largo plazo. Los que conocen cómo comenzó esta historia saben que cada paso ha sido planificado. No nos cabe duda de que en los próximos 10 años vamos a seguir transformando la zona. Con 5.000 familias apoyando los cambios, los resultados llegan solos. Vemos incluso cómo grandes desarrolladores están tomando nota de lo que venimos haciendo, sobre todo en materia de comunidad y deporte de alto rendimiento", concluye Giménez Riili.