Después de casi doce años de la extraña muerte de Fabricio Moyano (17) ocurrida en Tunuyán, una jueza imputó del delito de homicidio a dos hombres hace dos semanas.
Después de casi doce años de la extraña muerte de Fabricio Moyano (17) ocurrida en Tunuyán, una jueza imputó del delito de homicidio a dos hombres hace dos semanas.
Se trata de José Marcelo Frites y Orlando Velardes, ambos empleados de la Municipalidad de Tunuyán. Pese a lo pesada de la imputación ambos sujetos siguen en libertad.
La decisión la tomó la jueza del Primer Juzgado de Menores de Tunuyán, Adriana Cerini (subroga el caso), después de escuchar los dichos de un testigo de identidad reservada quien manifestó que la noche del crimen vio a los imputados cuando atacaban a Moyano.
Vale recordar que Fabricio Moyano fue muerto en el interior de un Ford Falcon que se prendió fuego en la playa de estacionamiento del boliche Malake. En su momento en el departamento se habló de "los hijos del poder" a la hora de explicar el tema; pero el caso nunca prosperó.
Sólo en 2007, Sebastián Maldonado, el dueño del auto donde murió Fabricio, fue a juicio pero terminó absuelto del delito "homicidio culposo" por la Sexta Cámara del Crimen de Mendoza.
Después de años, con el expediente inmóvil, el abogado de los Moyano, Edgardo Valles, tras la aparición de un testigo de identidad reservada, logró un nuevo impulso en la causa.
Argumentos
En la resolución de la jueza Cerini, dos testigos de identidad reservada dijeron que "a Fabricio lo atacaron tres personas. Además hay dos testimonios fundamentales en la causa: una de una testigo que dice que a Fabricio lo atacaron tres personas pero no las identifica. Y el de la testigo de identidad reservada de hace dos años que dice que lo atacaron y los identifica, y aporta el nombre de uno y los datos para identificar al otro. La testigo dice que cuando lo atacan a Fabricio le manifiestan: ‘Esto por meterte con la hija del intendente’", según declaró el abogado de la familia Moyano a este diario.
Lo que la testigo expresa es que, previo a prender fuego al auto, a Fabricio lo obligaron a tragar nafta (combustible que se encontraba en un bidón).
La hipótesis de la querella apunta a que los atacantes buscaban a un chico muy parecido físicamente a Fabricio, el que sí tenía una relación con la hija del ex intendente Ricardo Pont.
"Por este caso es que solicitamos la intervención federal del Poder Judicial de la provincia de Mendoza por tratarse de un caso en el que intervino el poder político de aquel momento", terminó Valles.