Un alto funcionario iraquí dijo que los rebeldes de Al Qaeda atrincherados en una ciudad al oeste de Bagdad que tomaron el mes pasado tienen suficiente armamento pesado para tomar el control de la capital.
Un alto funcionario iraquí dijo que los rebeldes de Al Qaeda atrincherados en una ciudad al oeste de Bagdad que tomaron el mes pasado tienen suficiente armamento pesado para tomar el control de la capital.
El análisis franco y sombrío de la amenaza que representan los insurgentes representa surge mientras una serie de atentados causó en Irak causaron 31 muertes.
Desde fines de diciembre integrantes del Estado Islámico de Irak y el Levante, la rama de Al Qaeda en ese país, han tomado partes de Ramadi, la capital de la provincia de Anbar, de mayoría suní.
También controlan el centro de la cercana ciudad de Faluya junto con grupos milicianos que no pertenecen a al-Qaida también opuestos al gobierno de mayoría chií.