Tras el escándalo desatado en el cierre del empate entre All Boys y Godoy Cruz, el árbitro Nicolás Lamolina rompió el silencio para defender su controvertida actuación. El juez desmintió de forma tajante haber revisado una repetición en un teléfono celular sobre el campo de juego para anular un penal sancionado.
La escena, que paralizó las acciones durante más de veinte minutos en Floresta, desató una fuerte controversia en el fútbol de ascenso. Los futbolistas del conjunto local rodearon al colegiado para exigirle que diera marcha atrás en una supuesta infracción dentro del área cometida en realidad fuera de sus límites.
El descargo de Lamolina y la justificación de los 23 minutos de interrupción
Frente a las acusaciones que señalaban la intervención de un dispositivo móvil para corregir el cobro sin la presencia del sistema de videoarbitraje oficial, Lamolina aseguró haber resistido la presión en la cancha. "Hice un gran esfuerzo para que no me muestren el celular", afirmó el colegiado para desestimar las versiones que indicaban que consumó una revisión antirreglamentaria.
Asimismo, el réferi intentó justificar la prolongada interrupción de 23 minutos que mantuvo en vilo a ambos planteles antes de la reanudación. Según su testimonio, los diálogos con los integrantes de la terna arbitral y las sucesivas protestas consumieron un tiempo inusual en un intento por contener el desborde generalizado.
El fallo fuera del área, el penal fallado de Pino y la furia en Floresta
El episodio coronó un duelo trabado y de escaso vuelo futbolístico que se encaminaba al cero a cero definitivo. En los instantes finales, Lamolina señaló la pena máxima a favor del Tomba por un contacto dudoso, desatando la inmediata furia de los futbolistas de All Boys al constatar que la acción se produjo fuera del área.
La anulación posterior evitó una segunda ejecución desde los doce pasos para los mendocinos en la misma noche. Previamente, el juez ya había sancionado otro polémico penal tras interpretar como mano un impacto del balón en la cabeza de Purita, oportunidad que el delantero Martín Pino desperdició al estrellar su remate en el travesaño.
Pese a que las llegadas claras habían sido escasas, con intervenciones aisladas de Strumia ante Nouet y Cano, y un remate cruzado de Martínez para el Tomba, la escena del teléfono desplazó cualquier análisis deportivo. La rectificación informal del fallo dejó un precedente insólito que Lamolina intentó aplacar con su descargo.