Pierre Gasly dejó en claro las condiciones para sostener una convivencia profesional con Franco Colapinto en la escudería Alpine. Luego del accidente provocado por el argentino en el Gran Premio de Azerbaiyán que dejó a ambos monoplazas fuera de competencia, el primer corredor de la estructura francesa remarcó que el respeto mutuo será indispensable.
El choque ocurrido en las calles de Bakú involucró también al británico Lando Norris y arruinó una jornada donde el equipo registraba un ritmo competitivo cercano a la delantera. Aunque el joven pilarense se disculpó de inmediato por la maniobra en pista, la frustración dentro de la escudería fue evidente por los puntos perdidos en el campeonato de constructores.
La postura de Pierre Gasly y el pedido de respeto en Alpine
En declaraciones vertidas tras la prueba, el piloto galo analizó el impacto del incidente y fijó su postura de cara a las próximas fechas: "Respeto. Sabes, todo se trata de respeto. Mientras haya respeto, todo es posible. Estoy tratando de encontrar las palabras. Sí, no es fácil", expresó Gasly al referirse al vínculo con su compañero argentino.
Gasly remarcó que el auto mostraba uno de los mejores rendimientos de la temporada y mantenía una ventaja considerable sobre el pelotón medio. Sin embargo, la colisión provocó que la escudería rival Racing Bulls los superara en la tabla general, lo que dificultó procesar el cierre del fin de semana. Pese al malestar, el francés manifestó su confianza en dejar atrás el episodio y buscar revancha en las carreras restantes.
Franco Colapinto y Pierre Gasly.
@pierregasly
El antecedente en Madrid y la escalada en redes sociales
La convivencia interna entre ambos corredores venía sumando roces desde la fecha anterior en Madrid. En aquella oportunidad, Colapinto quedó obstaculizado por Gasly sobre el tramo final mientras intentaba defender su posición ante Oscar Piastri, lo que derivó en recriminaciones cruzadas e intensos debates en las plataformas digitales.
Aquel cruce desató una ola de mensajes de odio en redes dirigidos contra el piloto galo y su entorno familiar. La situación obligó a la sede británica de Alpine en Enstone a difundir un comunicado público condenando las agresiones en internet y solicitando erradicar las conductas hostiles entre fanáticos. Tras el choque en Azerbaiyán, ambas partes buscan reencauzar la relación laboral con pautas claras de trabajo en la pista.