El último partido de Lionel Messi con la Selección Argentina estuvo marcado por homenajes y momentos de enorme emoción, pero antes del comienzo del encuentro ocurrió un gesto que trascendió lo futbolístico. Durante el tradicional sorteo de capitanes, Sessi D’Almeida, capitán de Benín, sorprendió al argentino con un regalo cargado de historia y significado.
El obsequio fue una pequeña estatua de una Amazona de Dahomey, símbolo de las mujeres guerreras que integraron el ejército del antiguo Reino de Dahomey, en el territorio que actualmente corresponde a Benín.
El histórico símbolo que el capitán de Benín le regaló a Messi
Las conocidas como Agojie formaron durante siglos una unidad militar exclusivamente femenina y se convirtieron en una de las fuerzas más reconocidas de la región.
Las Amazonas de Dahomey tuvieron un papel central en la defensa del reino y quedaron especialmente vinculadas a la resistencia frente al avance colonial francés durante las guerras franco-dahomeyanas, desarrolladas a fines del siglo XIX.
Aquellos enfrentamientos terminaron marcando el final del Reino de Dahomey y dejaron una profunda huella en la historia y la identidad de Benín.
Por ese motivo, D’Almeida decidió entregarle a Messi una representación de una de esas guerreras como símbolo de fuerza, coraje y resistencia.
El regalo de Benín también estuvo pensado para Antonela Roccuzzo
El gesto del capitán de Benín tuvo además un destinatario especial. D’Almeida le explicó a Messi el significado de la estatuilla y, junto con el obsequio, le entregó una carta dirigida a Antonela Roccuzzo, esposa del capitán argentino.
La elección del regalo no fue casual. La figura de las Amazonas de Dahomey representa uno de los símbolos más importantes de la memoria histórica de Benín y permitió que el homenaje adquiriera un significado que fue mucho más allá del fútbol.
Todo ocurrió en apenas unos segundos, antes de que comenzara el partido, en medio del protocolo habitual del sorteo de capitanes.
Un puente entre Argentina y Benín en una noche histórica
Mientras Messi atravesaba una jornada cargada de emociones por su despedida de la Selección Argentina, el capitán de Benín eligió homenajearlo con un símbolo profundamente ligado a la identidad de su país.
Así, entre el sorteo, los homenajes y la emoción por el cierre de una etapa histórica, quedó una escena particular: el capitán argentino recibió un símbolo de las mujeres que hicieron historia por su coraje y resistencia.
Fue también un pequeño puente entre dos culturas. De un lado, Messi y una historia de más de dos décadas con la camiseta celeste y blanca. Del otro, D’Almeida y un símbolo de la memoria de Benín que, durante unos instantes, quedó en manos del futbolista argentino.
La estatua ubicada en la capital de Benín y de la cual obsequiaron a Lionel Messi una réplica en miniatura. Son las denominadas Guerreras de Dahomey, personajes histórico de ese país africano.
Gentileza
¿Quiénes eran las mujeres guerreras de Dahomey, la gran curiosidad de Benín?
Los palacios reales de Abomey todavía se conservan y fueron incorporados por la UNESCO a la lista del Patrimonio Mundial. Allí gobernaron sucesivos reyes de Dahomey entre los siglos XVII y XIX, en un período en el que el reino adquirió un importante poder político y militar en la región.
Una de las características más llamativas de Dahomey fue la existencia de un cuerpo militar integrado exclusivamente por mujeres. Se las conoce como Agojie, aunque los europeos las llamaron posteriormente “amazonas de Dahomey”.
No eran una guardia ceremonial. Recibían entrenamiento militar y participaron en las campañas del reino durante décadas. El cuerpo llegó a reunir varios miles de integrantes y se convirtió en una parte fundamental de las fuerzas de Dahomey durante el siglo XIX.