A los 20 años, cuando todavía hay sueños que parecen demasiado grandes para convertirse en realidad, Milagros Alastra Guillén ya puede decir que es campeona del mundo. La mendocina fue parte de Las Leonas que conquistaron el Mundial de Bélgica y Países Bajos 2026 y se convirtió en la jugadora más joven del plantel argentino que alcanzó la gloria.
Milagros Alastra, la mendocina que cumplió el sueño más grande
Milagros Alastra fue campeona del mundo con Las Leonas a los 20 años y se convirtió en una de las grandes apariciones del hockey argentino. La defensora mendocina llegó al Mundial con la ilusión de vivir una experiencia inolvidable y regresó con una medalla dorada que todavía intenta dimensionar.
“Todavía no he dimensionado ni un poco lo que significa, con el tiempo me daré cuenta”, reconoció la joven, con la naturalidad de quien todavía está procesando que aquello que alguna vez imaginó terminó ocurriendo.
Y es que el salto fue enorme. Alastra pasó de observar a las grandes figuras del hockey argentino a compartir vestuario con ellas, entrenarse a su lado y formar parte del equipo que terminó levantando la copa.
“Tenía el sueño súper claro y mi forma de ser es así: hacer para intentar lograrlo”, explicó.
Esa frase resume su manera de entender el deporte. Trabajo, perseverancia y una convicción que terminó encontrando recompensa en el escenario más importante.
El título, además, tiene un significado especial para Mendoza.
Una nueva mendocina escribe su nombre en la historia de Las Leonas
El campeonato mundial de Milagros Alastra prolonga una tradición de grandes jugadoras mendocinas que dejaron su marca en Las Leonas.
Antes que ella estuvieron referentes como Marina Di Giacomo, Macarena Rodríguez, Florencia D’Elía Carimato, Silvina D’Elía Carimato y Delfina Thomé, entre otras protagonistas que llevaron el talento de Mendoza al seleccionado argentino.
Ahora, ese legado tiene una nueva integrante.
Alastra, actualmente es parte del club GEBA, llegó al seleccionado en una etapa en la que todavía tiene muchísimo por aprender. Y lejos de esconder esa realidad, la convirtió en una de sus principales fortalezas.
“Tengo millones de cosas por mejorar”, admitió.
La joven contó que una de las claves de su experiencia mundialista fue justamente poder aprender de las jugadoras más experimentadas del plantel.
“Estar ahí es aprender de las referentes, de las grandes, tanto de cosas del hockey como de cosas extra-hockey”, explicó.
Para Alastra, compartir esos momentos con las figuras del seleccionado significó tener acceso directo a experiencias que pueden acelerar su crecimiento deportivo.
Pero hubo algo más que la sorprendió durante el torneo.
¿Cuál fue la clave para que Las Leonas fueran campeonas del mundo?
Para Milagros Alastra, Las Leonas fueron campeonas porque lograron construir una unión que las llevó a creer todas en el mismo objetivo.
La defensora mendocina intentó poner en palabras esa sensación que se respiraba dentro del equipo, aunque reconoció que no resulta sencillo explicarla.
“Es difícil de describir, es como algo que nos conecta a todas”, aseguró.
Esa conexión se transformó en una de las grandes armas del seleccionado argentino. En un Mundial donde cada partido exigía máxima concentración, el grupo mantuvo una convicción común.
“Cuando todas estamos convencidas, vamos para el mismo lado”, afirmó Alastra.
Y agregó una frase que resume el espíritu con el que el equipo afrontó la competencia: “No se nos podía escapar esta vez”.
La convicción terminó trasladándose al campo de juego y Las Leonas consiguieron el objetivo que habían perseguido desde el comienzo.
El momento más emocionante de Milagros Alastra durante el Mundial
La medalla de oro no fue el único recuerdo imborrable que la mendocina se llevó del Mundial. Sus padres estuvieron presentes y pudieron acompañarla durante el momento más importante de su carrera.
Para Alastra, tenerlos cerca convirtió la experiencia en algo todavía más especial.
“Haberlo compartido con ellos, que son las personas que más amo en este mundo, lo hizo único”, contó.
Hubo una escena que quedó especialmente grabada: salir a la cancha, buscarlos entre las tribunas y cantar el himno sabiendo que estaban allí.
Ahora, con la medalla mundialista alrededor del cuello, la joven mendocina tiene por delante un futuro enorme.
Milagros Alastra llegó al Mundial con 20 años y salió de allí como campeona del mundo. Ya forma parte de la historia de Las Leonas y de esa inagotable fábrica mendocina de talentos que sigue aportando jugadoras al hockey argentino.
Lo más impactante, quizás, sea que la historia de Mili Alastra recién comienza a escribirse. Todavía quedan páginas por llenar y nadie sabe dónde estará el próximo capítulo: ¿será en Europa, defendiendo los colores de algún club de renombre del Viejo Continente? ¿O su camino continuará en la tradicional entidad porteña de la camiseta blanca con la franja celeste? El tiempo tendrá la respuesta.
Por ahora, hay algo que nadie puede quitarle: seguir celebrando su tercera estrella con Las Leonas y disfrutar de un momento que marca un antes y un después para el hockey mendocino. Después de tantos años de espera, finalmente una jugadora nacida en Mendoza vuelve a integrar las filas del seleccionado argentino mayor. Y la historia, lejos de llegar a su final, recién empieza a tomar vuelo.
festejemos y brindemos con un buen vino mendocino, porque Mendoza volvió a tener una Leona, pero esta vez la historia no mira hacia atrás: mira al futuro, y Mili Alastra ya tiene la bocha en el palo para escribir el próximo capítulo.