Kevin Benavides debió abandonar la segunda etapa del Rally de Marruecos tras sufrir un violento accidente a bordo de su Toyota Hilux T1+. El salteño, que competía junto a Lisandro Sisterna, volcó a alta velocidad en las inmediaciones de Zagora, quedando fuera de la cuarta fecha del Mundial de Rally Raid.
El siniestro se produjo en el kilómetro 196,6 de la especial cronometrada, cuando el binomio argentino marchaba entre los primeros cinco puestos del tramo. Pese a la espectacularidad de los vuelcos que destruyeron la carrocería del vehículo, ambos ocupantes resultaron sin lesiones de gravedad.
Las ondulaciones del terreno y la pérdida de estabilidad a alta velocidad
El vuelco ocurrió al atravesar una secuencia de pliegues en la tierra conocidos en la disciplina como dubbies. A velocidades elevadas, estas ondulaciones continuas alteran la amortiguación del chasis, provocando que la suspensión trasera pierda adherencia y rebote sin control. Este desequilibrio dinámico hizo que la parte delantera de la camioneta impactara de lleno contra el suelo, desencadenando una serie de seis vuelcos completos antes de recuperar la posición vertical.
Tras salir de la cabina desorientados, los competidores recibieron asistencia inmediata de aficionados presentes en la zona. A través de sus redes sociales, Benavides transmitió su frustración por el desenlace del tramo: "Dolorido más en el corazón que físicamente, pero me he levantado de varias caídas y de esta vamos a aprender para seguir adelante".
Un contratiempo en la transición sobre cuatro ruedas de Benavides
El salteño, reconocido por sus victorias en la categoría motos del Rally Dakar en 2021 y 2023, venía consolidando su adaptación a la categoría Ultimate con el equipo Overdrive. Antes de la falla en el terreno marroquí, la dupla superaba por ocho segundos a figuras consagradas como Carlos Sainz en los primeros controles parciales.
La competencia continuará con rumbo hacia las etapas finales en Zagora, mientras el piloto buscará reconstruir el vehículo para los próximos compromisos del calendario. El accidente representa un duro golpe deportivo, pero confirma la efectividad de las estructuras de seguridad modernas ante impactos severos en terrenos extremos.