La noche de Copa Sudamericana en La Bombonera vivió una situación insólita en el transcurso del segundo tiempo, cuando el colombiano Andrés Gómez vio la tarjeta roja en la visita y desató toda su bronca con el árbitro Piero Maza y Boca Juniors.
El colombiano Andrés Gómez recibió dos amonestaciones en la misma acción, y luego no quiso dejar el terreno de juego.
La noche de Copa Sudamericana en La Bombonera vivió una situación insólita en el transcurso del segundo tiempo, cuando el colombiano Andrés Gómez vio la tarjeta roja en la visita y desató toda su bronca con el árbitro Piero Maza y Boca Juniors.
El encuentro correspondiente a la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana le hizo honor a la importancia de la instancia en juego. El Xeneize y Vasco Da Gama dejaron todo, provocando un trámite caliente. En ese sentido, lo que ocurrió en el complemento fue la demostración máxima de esa situación.
El tenso momento se dio a los 18 minutos de parte complementaria, cuando Vasco Da Gama ya se imponía por la mínima diferencia y hacía un enorme esfuerzo para sostener la victoria. Allí, el volante colombiano Andrés Gómez intentó frenar un tiro libre para darle tiempo a sus compañeros a acomodarse, y terminó involucrado en una disputa con dos futbolistas de Boca. El árbitro Piero Maza se arrimó y le mostró la tarjeta amarilla.
Automáticamente, el hombre de la visita se mostró enojado con el juez y comenzó a protestar por la sanción recibida. Lo empujó levemente, y se quejó de forma ampulosa. Allí, la determinación de Maza fue mostrarle la segunda amonestación, y por consiguiente la tarjeta roja.
Lejos de aceptar la decisión del colegiado, Gómez estalló de bronca y comenzó a discutir con más ahínco. Ni siquiera los compañeros podían frenarlo, debido a la calentura del extremo. A tal punto se mostró ofuscado, que se negó en reiteradas oportunidades a salir del campo de juego a modo de protesta.
La situación recién pudo calmarse cuando el cuerpo arbitral se acercó al banco de suplentes a pedirle al técnico y sus ayudantes colaboración para retirarlo del terreno. Recién allí Gómez se fue de la cancha. Eso sí, lo hizo con quejas y más bronca.