Como en cada presentación de Independiente Rivadavia en Mendoza, una marea azul volvió a envolver el Parque San Martìn. Esta vez, el epicentro de la pasión fue el estadio Malvinas Argentinas, que lució colmado de hinchas que llegaron para acompañar al conjunto mendocino en su duelo clave ante Fluminense de Brasil, por los octavos de final de la Copa Libertadores.
“Dale, dale, dale, Leee...”. El grito ensordecedor de los hinchas azules se hizo sentir desde mucho antes del comienzo del partido. Una vez más, la Lepra tuvo el respaldo de su gente en una noche copera y en un escenario que se tiñó de azul para acompañar el sueño de meterse entre los ocho mejores equipos del continente.
Una revancha a todo o nada
Después del empate sin goles conseguido en el Maracaná, el equipo dirigido por Alfredo Berti afrontó en Mendoza el partido decisivo de la serie, con la ilusión de conseguir un histórico pasaje a los cuartos de final.
El Malvinas Argentinas entregó una maravillosa postal futbolera. Las tribunas pobladas de simpatizantes azules, las banderas, los cantos y las bengalas le dieron un colorido especial a una noche que quedará marcada en la historia de Independiente Rivadavia.
La fiesta también tuvo presencia brasileña. Desde Río de Janeiro llegó un importante número de hinchas de Fluminense, que se ubicaron en la popular Norte para acompañar al conjunto dirigido por Marcão y vivir desde cerca una serie que tuvo todos los condimentos de una verdadera noche de Copa Libertadores. Mirá la galería de fotos.