Manchester City tuvo que esperar hasta el último instante para festejar en el debut de la nueva temporada de la Premier League. El conjunto celeste derrotó 2 a 1 a Bournemouth después de comenzar perdiendo y consiguió una victoria que parecía esfumarse con el paso de los minutos.
El resultado llegó luego de la dura goleada en la final de la Community Shield frente al Arsenal, por lo que otro tropiezo podía significar un arranque complicado. Cabe mencionar que recientemente se anunció la salida de Pep Guardiola, histórico entrenador y, considerado para muchos, el mejor del mundo.
En tanto, uno de los mejores equipos del mundo se encuentra en tela de juicio sobre “cómo continuará sin la presencia del histórico entrenador”, sumado a la salida de importantes figuras como Rodri y Bernardo Silva.
Bournemouth se puso en ventaja y complicó al equipo de Enzo Maresca
El equipo de Enzo Maresca comenzó mejor y generó algunas situaciones durante los primeros minutos. Sin embargo, el arquero rival respondió ante los intentos del City y la estrella Erling Haaland tampoco consiguió aprovechar sus chances. El marcador seguía igualado.
No obstante, Bournemouth aprovechó una de sus oportunidades y se fue al descanso en ventaja. La ventaja llegó antes de la media hora: Marcus Tavernier apareció sin marca y solamente tuvo que empujar la pelota para establecer el 1-0. Tras ello, al equipo rojinegro le costó sostener la venida del City durante el complemento.
Manchester City salió decidido a cambiar la historia durante el segundo tiempo y pasó a controlar el juego. A los seis minutos tuvo una ocasión muy clara, cuando Marc Guéhi quedó solo para cabecear, pero su remate se fue desviado y dejó pasar una oportunidad inmejorable.
Manchester City despertó sobre el final del encuentro
El defensor volvió a ser protagonista sobre el cierre, pero esta vez con un resultado diferente. A cinco minutos del final, Guéhi conectó de cabeza un córner y consiguió el empate. La pelota además rebotó en la espalda de Adrien Truffert y terminó descolocando al arquero.
Cuando todo parecía encaminado al empate, Manchester City encontró la última oportunidad en el descuento. Josko Gvardiol recibió una asistencia de Cherki, apareció en una posición de ataque y definió para marcar el 2-1 definitivo y darle al equipo una victoria agónica.