26 de septiembre de 2026 - 18:38

Fuertísima pelea entre jugadores de Estudiantes de La Plata y Rosario Central en la Supercopa Internacional

El duelo en Santiago del Estero terminó con una profunda disputa entre los planteles, que se extendió a colaboradores y allegados.

El duelo ya venía caliente desde la previa, producto de antecedentes como el famoso pasillo de espaldas en el Gigante de Arroyito en 2025, y las victorias del Pincha en el pasado reciente. En la conferencia de prensa presentación de la final entre ambos, la disputa continuó escalando. Así, parecía que una chispa alcanzaría para encender un fuego imposible de frenar.

Y eso ocurrió a los 50 minutos del segundo tiempo, cuando Julián Fernández aprovechó una salida lejana de Fernando Muslera y anotó el 3 a 1 que liquidó un pleito que ya venía muy picante. La delegación Canalla desató el festejo lógico por el triunfo y la consagración, y ahí todo se salió de control. En una primera instancia, dio la sensación que algunos futbolistas de Estudiantes de La Plata reaccionaron por lo que entendieron fue una cargada de parte de sus rivales, y se pudo observar un tumulto entre titulares y suplentes de ambos lados.

Estudiantes de La Plata y Rosario Central terminaron a las piñas:

Fuertísima pelea entre jugadores de Estudiantes de La Plata y Rosario Central.

Lejos de terminar ahí, la gresca continuó en la zona de ingreso al campo de juego. Allegados a cada elenco continuaron con la discusión, y hasta se informó del ingreso de dirigentes de los dos clubes. Al observar que la pelea había cambiado de lugar, gran parte de los futbolistas corrieron hasta ese sector para sumarse. La locura escaló con golpes de puño, empujones, insultos y agresiones por doquier que frenaron después de varios minutos de pura tensión.

Mientras tanto, el árbitro Darío Herrera y sus colaboradores se ubicaron en la mitad del campo para observar la situación, sin que quede claro que pasaría con los segundos finales del partido. Estudiantes amagó con retirarse a los camarines, pero desistió de la idea y esperó la determinación final. Los de Rosario Central comenzaron a festejar con remeras alusivas y cotillón.

Así quedó sellado el destino de una Supercopa Internacional que comenzó caliente, se desarrolló de esa manera, y terminó muy mal. Una locura que agrega una mancha más a un golpeado fútbol argentino.

LAS MAS LEIDAS