La despedida de Lionel Messi de la Selección Argentina sigue entregando capítulos que quedarán en la historia. Además de las incontables muestras de cariño sobre el terreno de juego y en las redes sociales, los compañeros de la Pulga le realizaron un pedido en la intimidad del viaje en micro: "No te vayas", rezó el cantito para el diez.
La Albiceleste atraviesa horas agridulces, luego de la última presentación de su eterno capitán ante una multitud que lo ovacionó, coreó su nombre y le pidió la continuidad. Las lágrimas brotaron en grandes cantidades en las tribunas, pero también en el campo de juego. El propio Lionel fue uno de los más emocionados, y hasta reconoció que irse es un dolor enorme.
El cantito de los jugadores de la Selección Argentina a Lionel Messi:
El pedido especial de los jugadores de la Selección Argentina a Lionel Messi: "No te vayas".
IG - Nicolás Otamendi
Sin embargo, entre todas las muestras de afecto que recibió, hubo una que significó muchísimo y que quedó oculta hasta la jornada de este miércoles. Se trató de un mensaje especial de sus compañeros en pleno traslado al Estadio Monumental, en lo más íntimo del seno del plantel. El encargado de hacerlo público fue Nicolás Otamendi, que compartió en redes sociales el video que retrató el momento.
A partir de lo filmado por el zaguero, se puede observar a los futbolistas argentinos saltando dentro del micro mientras cantan una canción destinada al diez. "Leo Messi, te queremos cantar... sos eterno, como lo de Qatar. No te vayas, pensalo una vez más. Te lo pide todo el Monumental", se escucha de forma nítida. Mientras algunos hacían ruido golpeando las ventanas del propio vehículo, otros como Rodrigo De Paul saltaban al compás de la letra.
Mientras se producía la secuencia, Lionel Messi permaneció sentado en su asiento sin hacer ningún gesto. Apenas algunas risas tímidas y miradas por la ventana, para luego pasar el mate a Nicolás Otamendi. El capitán procesó todo por dentro. Por más emocionante que fue, el cantito de sus compañeros no alcanzó para torcer una decisión tomada con sabiduría. El diez se vació, y ahora le toca el merecido descanso.