Los operarios del Estadio Maracaná instalaron un sistema intensivo de lámparas de luz artificial sobre el campo de juego para acelerar la recuperación del césped antes de la revancha de semifinales de la Copa Sudamericana entre Vasco da Gama y Boca Juniors. La intervención busca garantizar condiciones óptimas tras la alta exigencia del terreno.
El escenario carioca fue designado para albergar este cruce decisivo debido a que el estadio São Januário no cumple con los requisitos exigidos por la Conmebol. Luego de caer por 1 a 0 en la ida disputada en La Bombonera, el conjunto brasileño recibirá al xeneize en el emblemático recinto de Río de Janeiro en busca del pase a la gran final en Barranquilla.
Fototerapia sobre el verde y la intensa maratón de cuatro partidos en ocho días
El procedimiento técnico consiste en la utilización de estructuras móviles provistas de lámparas de luz artificial encargadas de estimular de forma directa el crecimiento de la hierba. La medida responde a la necesidad de favorecer la actividad fisiológica del pasto y lograr que la superficie se recupere en un período sustancialmente menor al habitual.
Los especialistas enfocaron la radiación en los sectores más desgastados para compensar la falta de luz solar directa que afecta a determinadas áreas del campo de juego. La urgencia de los trabajos obedece a un ajustado calendario que contempla la realización de cuatro cotejos oficiales en un lapso de apenas ocho días sobre la misma cancha.
La seguidilla arrancó el pasado miércoles con la derrota de Fluminense frente a Palmeiras y continuó el domingo con una nueva caída del equipo tricolor ante Santos por el certamen Brasileirao. Tras el esperado enfrentamiento entre Vasco da Gama y el club argentino, el predio albergará además la revancha de semifinales de la Copa Libertadores entre Flamengo y Estudiantes de La Plata, luego del empate sin goles registrado en la ida.
Trabajo técnico continuo para la definición de la Copa Sudamericana
Con el arbitraje designado del venezolano Jesús Valenzuela, las autoridades del estadio supervisarán las condiciones del terreno hasta horas antes del pitazo inicial. Las tareas de mantenimiento proseguirán durante las pausas entre partidos con el objetivo de preservar la integridad física del campo de juego.
El despliegue de las lámparas térmicas e iluminadoras continuará activado para contrarrestar el impacto del uso continuo en la recta final de los torneos continentales. Las labores en el césped del Maracaná buscan asegurar la paridad en el rodamiento de la pelota durante los noventa minutos decisivos de la serie.