Con tres delanteros de peso como Luis Suárez, Germán Berterame y Lionel Messi, Inter Miami falló en la definición y perdió dos puntos ante el mejor equipo de la MLS, Nashville. Las Garzas desperdiciaron una ocasión de oro para descontarle tres puntos en la lucha por el Supporters' Shield, el premio al mejor equipo de la temporada regular.
Era uno de los partidos más importantes de la temporada para Inter Miami. Y eso, para Lionel Messi, siempre representa un plus extra de motivación. Pero a pesar de participar del primer gol y de meter un golazo que le daba un triunfo vital a su equipo, al capitán le quedó gusto a poco.
Nashville golpeó primero, pero Messi reaccionó rápido
El partido le costó a Inter desde el arranque. De un pelotazo de 40 metros, Sam Surridge encontró el gol del 1-0 para los visitantes, con la ayuda de un rebote en Casemiro. Ese gol en contra activó a Messi, que empezó a pedir la pelota de manera constante y a buscar posiciones entre líneas cerca del borde del área.
Esa insistencia dio resultado
De un remate suyo desde esa misma zona llegó un córner, y de ese córner apareció el gol en contra de Nashville que puso el 1-1 para Inter.
El golazo de Messi que parecía sellar la victoria
En la segunda parte, con el equipo local más motivado, Inter salió con todo en busca del segundo gol. Messi estrelló un remate en el travesaño en uno de esos intentos.
- Hasta que llegó la jugada que definió el partido, al menos por un rato: Messi y Rodrigo De Paul combinaron en una baldosa. Una pared, dos paredes, y remate de zurda del capitán, que dejó sin chances al arquero visitante Schwake para el 2-1.
- Con ese gol, Messi llegó a los 928 tantos en toda su carrera, a los 99 con la camiseta de Inter Miami, y a los 19 en la temporada, convirtiéndose en el máximo goleador en soledad de la MLS.
El capitán pudo haber llegado incluso a la centena con Inter Miami en el trámite del partido
- Después de su gol, tuvo una clarísima tras una definición de Suárez y un rebote, pero la pelota dio en el palo.
- Más tarde, tras otra combinación con el uruguayo, volvió a pegar en el palo, y le sacaron una ocasión clarísima sobre la línea.
Pero de tanto atacar, Inter se olvidó de defender
En un contragolpe, Nashville lo castigó sin piedad: Sam Surridge, otra vez él, aprovechó un rebote y marcó el 2-2 definitivo, tan solo en tiempo de descuento.
En la última jugada del partido, una aparición fantasmal de De Paul pudo haber sido el 3-2 para Inter, pero la pelota volvió a estrellarse contra el palo. No fue efectiva la noche de Las Garzas.
Messi hizo lo que pudo: metió un gol clave, participó del primero y hasta se estrelló dos veces contra el palo buscando el tercero que hubiera sentenciado el partido. El gol número 1000 está cada vez más cerca.