El Málaga CF se proclamó campeón del XXXVI Trofeo Costa del Sol tras un desenlace inédito en La Rosaleda. Luego de empatar 2-2, el Fulham FC, dirigido por Álvaro Arbeloa, se negó a disputar la tanda de penales reglamentaria. Los ingleses abandonaron el terreno de juego alegando motivos contractuales y la urgencia de su vuelo de regreso.
El encuentro en La Rosaleda transcurría como una prueba de pretemporada habitual ante más de 17.000 espectadores. El Fulham tomó la delantera en dos ocasiones gracias a los goles de Sessegnon e Iwobi. Sin embargo, el Málaga logró mantenerse en competencia con un tanto de Chupe y un penal agónico en el minuto 90.
La decisión del árbitro Miguel Ángel Ortiz Arias de señalar una mano de Calvin Bassey en el tiempo de descuento cambió el clima del estadio. Eneko Jauregi convirtió el empate, desatando las protestas del banco visitante. Álvaro Arbeloa, extécnico del Real Madrid y actual entrenador de los "Cottagers", fue expulsado junto a un colaborador por sus reclamos.
La huida al aeropuerto y el argumento del contrato inexistente
Con el pitido final y el marcador igualado, la organización se preparó para la definición desde los doce pasos. Fue en ese momento cuando el Fulham comunicó que no participaría de la tanda. Los representantes del club inglés argumentaron que los lanzamientos no estaban estipulados en el contrato del trofeo y que los plazos eran incompatibles con el vuelo de regreso.
El abandono dejó a los jugadores locales y al público en un estado de desconcierto total. Ante la ausencia del rival, el Málaga decidió resolver la situación con una parodia: Eneko Jauregi se dirigió al punto del penal y remató contra un arco vacío, sin arquero opositor. La Rosaleda celebró el gesto como si fuera un gol oficial para validar la obtención del trofeo.
Tras esta parodia, los futbolistas del Málaga expresaron su asombro en la zona mixta tras la ceremonia de premiación. Ramón Enríquez admitió que el plantel quería patear los penales y que se quedaron con una sensación extraña al ver al rival retirarse de esa manera. Incluso los jugadores españoles del Fulham, como Gonzalo García y César Palacios, afirmaron que no tenían conocimiento de la decisión de su propio club.