El partido entre Antigua y Barbuda y Anguila parecía tener poco más para ofrecer cuando el marcador llegó al 5 a 0. Sin embargo, los últimos minutos terminaron convirtiéndose en el momento más llamativo de la jornada.
Antigua y Barbuda goleó 5 a 0 a Anguila por la Liga de Naciones de la Concacaf, pero el resultado quedó en segundo plano por dos expulsiones provocadas por tirones de las rastas de Aedan Scipio.
El partido entre Antigua y Barbuda y Anguila parecía tener poco más para ofrecer cuando el marcador llegó al 5 a 0. Sin embargo, los últimos minutos terminaron convirtiéndose en el momento más llamativo de la jornada.
La particularidad estuvo en Aedan Scipio, delantero de Anguila , y en sus características rastas, que le llegan hasta los tobillos. En dos jugadas diferentes, futbolistas del seleccionado local tomaron su cabello para detenerlo y ambos terminaron expulsados.
El resultado no cambió, pero Antigua y Barbuda pasó de tener once jugadores a terminar el encuentro con apenas nueve.
Scipio había ingresado a los 69 minutos, cuando el encuentro ya estaba prácticamente resuelto. Tres minutos más tarde protagonizó la acción que desencadenó la primera expulsión.
El atacante recuperó la pelota y, cuando intentaba avanzar, Keon Greene buscó frenarlo. En la acción, el defensor sujetó las rastas del jugador de Anguila y tiró de ellas hacia atrás.
El árbitro no dudó y mostró la tarjeta roja directa. Antigua y Barbuda quedó con diez futbolistas, aunque la diferencia en el marcador le permitió afrontar el tramo final sin mayores consecuencias deportivas.
Lo llamativo es que la situación volvió a producirse sobre el final. Durante el tiempo añadido, Shalon Knight tomó nuevamente las rastas de Scipio desde atrás mientras el delantero llevaba la pelota. El atacante terminó en el suelo y el árbitro volvió a mostrar una roja directa.
Así, Antigua y Barbuda terminó con nueve jugadores y con dos expulsiones originadas en acciones prácticamente idénticas.
Scipio quedó nuevamente en el centro de la escena después de la infracción y la situación rápidamente comenzó a circular en redes sociales.
La imagen del delantero no pasó inadvertida. Scipio, de 36 años, lleva unas rastas extremadamente largas que alcanzan sus tobillos.
Para jugar, el futbolista las mantiene sujetas alrededor de su cuerpo mediante una cinta que lleva a la altura de la cintura. Esa particularidad fue justamente la que terminó teniendo un papel inesperado en el desarrollo del encuentro.
El delantero divide su vida entre el Caribe y Londres y estudió administración de empresas en la Universidad de Hull. Su presencia en el partido, sin embargo, terminó asociada a una situación mucho más peculiar: dos rivales recibieron la roja después de sujetarlo del cabello.
Más allá de los episodios del cierre, Antigua y Barbuda dominó el encuentro y terminó imponiéndose por 5-0 ante Anguila. El partido correspondió a la Liga C, Grupo B, de la Liga de Naciones de la Concacaf y se disputó en el estadio Sir Vivian Richards.
Anguila, una pequeña isla del Caribe que es territorio británico de ultramar, cuenta con una población cercana a los 15.000 habitantes y participa de las competencias de la Concacaf desde hace décadas.
Anguila integra habitualmente los últimos puestos del ranking FIFA. El combinado se incorporó como miembro de FIFA y Concacaf en 1996 y su mejor posición histórica fue el puesto 189, alcanzado en junio de 1997.
A pesar de las dificultades que atraviesa su fútbol, el seleccionado consiguió en 2024 uno de los resultados más importantes de su historia.
En las eliminatorias de la Concacaf para el Mundial de 2026, superó por penales a Islas Turcas y Caicos después de empatar ambos partidos. El 1 a 1 de la revancha terminó llevando la serie a una definición desde los doce pasos, en la que Anguila se impuso 4 a 3.
Ese resultado le permitió avanzar a la segunda fase de las eliminatorias y compartir grupo con Puerto Rico, El Salvador y Surinam.
La selección anguilana está formada principalmente por futbolistas que juegan en la competencia local, además de algunos integrantes que desarrollan sus carreras en el fútbol semiprofesional británico.
Entre los clubes de la isla aparecen Roaring Lions y East Enders FC, mientras que el seleccionado utiliza habitualmente el Centro Técnico Raymond E. Guishard, ubicado en El Valle, la capital del territorio.
En esta ocasión, sin embargo, el fútbol de Anguila quedó asociado a una escena mucho más curiosa que el resultado: un delantero con unas rastas inusualmente largas y dos rivales que terminaron expulsados por intentar detenerlo de la manera menos habitual.