Gimnasisa y Esgrima encontró en el Víctor Legrotaglie una fortaleza que sostiene con buenos resultados. De la mano de Darío Franco, el equipo mendocino consiguió su sexto triunfo consecutivo como local y mantiene el invicto en calle Lencinas desde la llegada del entrenador.
La víctima esta vez fue Talleres de Córdoba, que llegó al Parque en medio de un presente complicado y se marchó con su cuarta derrota consecutiva. Enfrente tuvo a un Lobo que mostró, sin dudas, una de sus mejores actuaciones desde el desembarco de Franco.
Gimnasia controló el partido desde el comienzo y, aunque terminó imponiéndose 3 a 1, la diferencia pudo haber sido todavía mayor. Facundo Lencioni tuvo la oportunidad de ampliar la ventaja desde el punto penal, pero Unsain respondió y evitó el cuarto tanto mensana.
“Los neutralizamos a partir de nuestro funcionamiento”
Después del triunfazo ante el equipo dirigido por Jorge Sampaoli, Darío Franco se mostró feliz y distendido. En conferencia de prensa, el entrenador destacó especialmente la actitud de sus futbolistas y la manera en que llevaron adelante el plan de juego. “El análisis tiene que ver con una gran actitud de estos chicos por querer salir a ganar el partido desde el principio, teniendo en cuenta lo que podía hacer el rival, que tiene un buen funcionamiento y buenos jugadores. Nosotros los neutralizamos a partir de nuestro funcionamiento”, señaló el entrenador.
El entrenador también valoró la reacción de su equipo después de la derrota frente a Instituto, partido en el que Gimnasia no había mostrado su mejor versión. Para esta oportunidad, Franco realizó algunas modificaciones y recuperó jugadores que terminaron siendo importantes para recuperar el control del juego.
Una actuación que pudo terminar en goleada
Franco consideró que Gimnasia tuvo argumentos suficientes para conseguir una diferencia todavía mayor y remarcó la cantidad de situaciones generadas durante el encuentro. “Tuvimos momentos de buen juego donde hubo mucho tiempo de posesión, fuimos contundentes y generamos varias situaciones como para haber anotado algún gol más. El penal daba por terminado el partido”, destacó el DT.
Y volvió a destacar el gran rendimiento de sus dirigidos en esta valiosa victoria.: “En líneas generales debo felicitar a los chicos por la forma, porque ellos son los que ejecutan, son los que deciden. Ver lo que hicieron de principio a fin frente a un rival bien dirigido, con grandísimos jugadores, y superarlos es bastante, es mucho. Ese es el análisis. Felicito a todo el grupo”, dijo.
La idea de Franco empieza a tomar forma
El entrenador no ocultó su satisfacción porque, esta vez, el equipo logró plasmar dentro de la cancha buena parte de aquello que se trabaja durante la semana. “Estoy feliz. Pienso el fútbol de una manera y después trato de llevarlo a cabo durante los entrenamientos, consensuarlo con los jugadores, convencerlos y después que se refleje en el partido, más en este tipo de partidos”, sostuvo.
Franco también reconoció que Talleres tuvo sus momentos y generó algunas situaciones, pero destacó la capacidad de Gimnasia para controlar las virtudes del conjunto cordobés. “El rival necesitaba los puntos y capaz que en algún momento tuvo buen juego y nos creó algunas situaciones, pero creo que lo neutralizamos bien”, analizó.
La intensidad, la bandera del Lobo
Sobre el cierre, el entrenador dejó en claro cuál es una de las características que pretende que identifique a su equipo. Y la actuación frente a Talleres le dio motivos para ilusionarse. “Mantuvimos una intensidad importante durante el partido. Esa es la bandera de este equipo y, si podemos repetir los buenos momentos que tuvimos en cuanto a la tenencia, estamos hablando de algo excelente”, concluyó.
El Lobo ganó, gustó y volvió a hacerse fuerte en su casa. Seis triunfos consecutivos en el Legrotaglie y un equipo que, bajo la conducción de Darío Franco, empieza a encontrar una identidad cada vez más definida.