Independiente Rivadavia sufrió una dura derrota por 3 a 1 ante River Plate en el Estadio Monumental. Más allá del resultado deportivo, el foco de atención se trasladó rápidamente a los pasillos del estadio, donde el presidente de la Lepra, Daniel Vila, estalló con duras declaraciones contra el árbitro Nicolás Ramírez.
El encuentro tuvo pasajes de paridad en los que el conjunto mendocino acarició el empate con un tiro en el travesaño, pero finalmente River lo liquidó con un tanto de Tomás Galván. Las polémicas del partido, como el penal sancionado tras una falta sobre Ángel Correa que Gonzalo Montiel transformó en gol, desataron la furia de la dirigencia visitante.
La dura acusación de Daniel Vila y el reclamo contra la cúpula arbitral
Al finalizar el cotejo, Vila no ocultó su indignación en los pasillos del vestuario y apuntó directamente contra el juez principal y el director nacional de arbitraje. “Ramírez es un bandido, con todas las letras. Inclinó la cancha todo el tiempo para un solo lado. No quiero que nos dirija más. Y el jefe de los árbitros, Beligoy, es otro bandido”, disparó el dirigente ante los micrófonos.
Para el presidente del club del Parque General San Martín, el desempeño de Ramírez en Núñez revivió un viejo resentimiento que se remonta a la temporada pasada. En sus declaraciones, Vila hizo alusión directa a la final de la Copa Argentina disputada contra Argentinos Juniors, donde el referí también estuvo envuelto en fallos controvertidos contra el equipo mendocino, a pesar de que la Lepra terminó consagrándose en los penales.
“Tenía la esperanza en el fondo que Ramírez esta vez se redimiera del papelón que hizo en la Copa Argentina el año pasado, pero no, es un caradura”, sentenció el mandatario, visiblemente ofuscado por la situación.
El descargo digital que el presidente prefirió borrar minutos después
La tensión también se trasladó brevemente a las redes sociales. Apenas consumado el resultado en Buenos Aires, Vila utilizó su cuenta oficial en la plataforma X para publicar un mensaje directo contra la dupla arbitral: “Nicolás Ramírez y Federico Beligoy, hoy no les voy a decir todo lo que pienso de ustedes. Dejo para la próxima decirles que son dos bandidos. Y ustedes ya saben por qué lo digo! Saludos”.
Sin embargo, la publicación permaneció visible por muy poco tiempo. El dirigente mendocino decidió borrar el tuit minutos más tarde, prefiriendo sostener sus críticas de manera presencial ante la prensa en el estadio. Con este panorama adverso, la Lepra regresa a Mendoza con las manos vacías y con un frente de conflicto abierto que promete sumar nuevos capítulos en la Asociación del Fútbol Argentino.