¡Cuántas veces escuchamos decir "*No había nadie delante mío" o "*¿Quién se sentó detrás tuyo?"; incurrimos en un error ya que DELANTE y DETRÁS no son sustantivos que puedan llevar a su lado adjetivos posesivos, sino que son formas que deben construirse con la preposición DE; entonces, lo correcto es decir "No había nadie delante de mí" o "¿Quién se sentó detrás de vos?". Esto significa que no usamos los posesivos MÍO, TUYO, SUYO o NUESTRO después de esas formas, sino la preposición DE con el término MÍ, TI, USTED o VOS, ÉL o ELLA, NOSOTROS o NOSOTRAS, VOSOTROS, VOSOTRAS o USTEDES, ELLOS o ELLAS, SÍ. Entonces, diremos:
Detrás de nosotros, había en el cine un grupo de revoltosos. (No detrás nuestro…).
Delante de ella, debemos hablar con prudencia. (No delante suyo…).
Caminaré detrás de vos. (No detrás tuyo…).
He colocado, delante de él, algunos carteles nuevos. (No delante suyo…).
Se fijó si no había quedado nada detrás de sí. (No detrás suyo).
¿Son estas formas las únicas que se construyen con error y que deben utilizar la preposición DE? No son las únicas: hay otras locuciones adverbiales locativas que exigen la preposición y que, por ende, rechazan el uso del posesivo: A TRAVÉS, CERCA, DEBAJO, DENTRO, ENCIMA, ENFRENTE. Así, entonces, diremos correctamente:
Llegaré a hablar con las máximas autoridades a través de ella. (No a través suyo).
Cerca de nosotros, se instaló un nuevo puesto de venta de libros. (No cerca nuestro).
Debajo de mí hay, por lo menos, tres personas más jóvenes. (No debajo mío).
Experimentaba una rara sensación dentro de sí. (No dentro suyo).
Una gran responsabilidad había encima de nosotros. (No encima nuestro)
Se ubicó justo enfrente de mí. (No enfrente mío).
Hay algunas construcciones que sí admiten los posesivos, antes o después de ellas, y que, en consecuencia, son correctas: "Alrededor mío siempre hay varios alumnos"; "He observado la presencia de varios obsecuentes a su alrededor". Se justifica este uso porque el vocablo ALREDEDOR está formado por la contracción AL seguida del sustantivo REDEDOR ("contorno"); algo similar ocurre con "lado", "contra" y "favor", que integran frases prepositivas, pero que no pierden su carácter de sustantivos y que, por lo tanto, pueden llevar posesivos: "Lucharemos al lado suyo", "En las circunstancias adversas, él no estuvo a mi lado".
En cuanto a CONTRA, es aquí un sustantivo femenino; por ello, cuando este sustantivo lleva como complemento un pronombre personal (en contra de mí, en contra de ellos, etc.), es posible sustituirlo por el posesivo correspondiente, tanto antepuesto (en mi contra, en su contra, etc.) como pospuesto (en contra mía, en contra suya, etc.): "Han votado en tu contra"; "Se puede advertir claramente que están en contra tuya"; también FAVOR es un sustantivo, que integra frases como "tener a alguien a su favor" o "estar a favor suyo" (mío, tuyo, nuestro), con el significado de "tenerlo de su parte, dispuesto a acudir en su ayuda o defensa": "Las encuestas están a favor suyo"; "Tiene a su favor toda la experiencia en el asunto".
Varios items, ítemes o ítem
Hace algunos días, un conferencista, que venía hablando con seguridad, titubeó al tener que usar en plural la palabra "ítem". Con mirada interrogativa, pidió auxilio a los presentes que, de inmediato, se dividieron en tres bandos, cada cual con una respuesta distinta: unos dijeron, con mucha seguridad, que el plural era "ítemes". El segundo grupo contradijo al primero, pues afirmó que la palabra permanecía invariable en plural y que únicamente se cambiaba el artículo: el ítem y los ítem. Finalmente, los de la tercera posición, dijeron que el plural se limitaba a agregar una "s" al singular: ítems.
Veamos un poquito la historia de la palabra y la solución al interrogante planteado: la voz proviene del adverbio latino item (sin tilde en esa lengua), que significaba 'del mismo modo, también'. Su uso como adverbio, con el sentido de 'además', era muy frecuente en textos antiguos y hoy sobrevive en textos de carácter jurídico o de nivel muy culto, frecuentemente en la forma ítem más. El Panhispánico de dudas da como ejemplo: "No hice el menor caso de la requisitoria. Ítem más: cuando dejé la Editora Nacional, mi situación económica quedó considerablemente quebrantada". De aquí deriva su uso como sustantivo masculino con el sentido de 'apartado de los varios de que consta un documento': "Ese tema queda tratado en el ítem 5.2".
Hoy se ha revitalizado el término por influjo del inglés y su uso es frecuente en textos de índole científica y técnica. Su sentido es el de "elemento o conjunto de elementos que constituyen una unidad de información dentro de un conjunto": "Ha colocado el puntaje al lado de cada ítem de la prueba".
Lo interesante, con respecto a nuestro planteo inicial, es que el plural del término, usado como sustantivo, es "ítems" y los ejemplos incluidos en el diccionario ya citado son: "El Código consta de una decena de ítems" y "El test queda reducido a veinte ítems".
¿Qué sucedería si el sustantivo para pluralizar fuera "módem"?
Esta palabra es un acrónimo, proveniente del inglés: mod[ulator] + dem[odulator]. Significa "aparato que convierte las señales digitales en analógicas y viceversa, necesario para la transmisión y recepción de datos a través de la red telefónica". En español debe tildarse por ser palabra grave y debe pluralizarse añadiendo únicamente -S: 'módems'.