Los manifestantes tailandeses que exigen la renuncia del gobierno cortaron la electricidad en la sede de la policía nacional, en Bangkok, e ignoraron el llamamiento a negociar de la primera ministra, quien evitó una moción de censura.
Los manifestantes tailandeses que exigen la renuncia del gobierno cortaron la electricidad en la sede de la policía nacional, en Bangkok, e ignoraron el llamamiento a negociar de la primera ministra, quien evitó una moción de censura.
“Los manifestantes cortaron la electricidad en el cuartel general de la policía nacional, estamos usando un generador”, explicó un responsable policial, Prawut Thavornsiri, mientras unas mil personas se manifestaban frente al edificio, cerrando el tráfico en una de las zonas más concurridas de la capital.
Las protestas se desencadenaron por un proyecto de ley de amnistía que los manifestantes consideran diseñado para permitir la vuelta del hermano de Yingluck, Thaksin Shinawatra, ex primer ministro exiliado en Dubái para evitar una condena a dos años de prisión por malversación financiera.
El rechazo del Senado a esta ley no sirvió para calmar a la oposición a Yingluck, unida por su odio hacia Thaksin y que pide la caída de la primera ministra, a la que consideran una marioneta de su hermano.