Marcelo Lopresti (37), el sacerdote que fue baleado en un hecho confuso, aún no ha declarado en la Oficina Fiscal 3, donde se tramita su caso. Lopresti, un cura mendocino que hace 11 años vive en Italia, resultó baleado en el estómago por desconocidos en la esquina de Vélez Sársfield y Rawson de Godoy Cruz.
En la madrugada del jueves, el religioso iba en su auto acompañado por una prostituta que había hecho subir en Rioja y San Luis.
Según la versión que el hombre dio ante los policías que lo socorrieron, indicó que la acompañaba María Peralta (33, trabajadora sexual) cuando ocurrió el ataque.
Pese a escapar de los sujetos, el sacerdote fue alcanzado por una bala que lo hirió en el abdomen. Minutos después, la pareja llegó a pedir ayuda a un móvil policial (cerca de la 1.40) ubicado a pocas cuadras de donde fue la agresión.
Allí los efectivos escucharon la versión de las víctimas acerca de cómo había ocurrido el hecho y luego Lopresti fue trasladado al hospital Central, donde fue operado y permanece internado en estado delicado.
En tanto, su compañera fue requisada por los efectivos y le secuestraron dos gramos de cocaína y mil pesos en billetes de baja denominación.
Se presume que una vez que se mejore, al religioso le tomarán declaración.
El caso fue caratulado en la Oficina Fiscal 3 de Godoy Cruz como robo en grado de tentativa, ya que el supuesto ladrón no alcanzó a llevarse ningún elemento. Por ejemplo, en el vehículo había un maletín con una cámara de fotos perteneciente a Lopresti que no fue alcanzado por el ladrón.