El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, denunció ayer que las autoridades de Cuba le negaron la visa para una visita en la que debía recibir un premio otorgado por una organización de la disidencia.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, denunció ayer que las autoridades de Cuba le negaron la visa para una visita en la que debía recibir un premio otorgado por una organización de la disidencia.
Almagro tenía en agenda viajar a Cuba para recibir un premio de la organización Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, ligada a la disidencia cubana, pero toda la ceremonia terminó al borde de un incidente diplomático.
“Mi solicitud de visa para el pasaporte oficial de la OEA fue denegada por el Consulado de Cuba en Washington”, sostuvo Almagro en una carta a la organizadora de la premiación, Rosa María Payá, hija del disidente Oswaldo Payá, muerto en 2012.
En su carta, Almagro señaló que las autoridades consulares cubanas le informaron que su ingreso a Cuba sería “negado (aun en caso de viajar con pasaporte diplomático uruguayo)”.
Esas mismas autoridades le habrían comunicado a un funcionario de la OEA que consideraban el motivo del viaje una “provocación inaceptable” y expresaron su “asombro” por “el involucramiento de la OEA en actividades anticubanas”.
“No es mi interés evaluar la situación política interna de Cuba ni sus diferentes tendencias políticas y no me compete opinar sobre ello”, señaló Almagro en su carta.
No obstante, Almagro fue homenajeado en ausencia ayer con el premio Payá por el grupo disidente cubano.
Rosa María Payá, hija del fallecido opositor Oswaldo Payá y líder de la organización Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, organizó el inusual evento en la sala de su vivienda, en el barrio El Cerro de La Habana, sin que interviniera la seguridad del Estado.
“Estamos felices de hacer esto con los que han podido llegar hasta aquí”, dijo Rosa Payá, de 28 años, tras denunciar que autoridades cubanas impidieron la asistencia de otros disidentes.
El diplomático explicó a Payá que su equipo solicitó a las autoridades consulares una revisión de la decisión, alegando que el viaje no tenía diferencias con “otros eventos similares en otros países de la región y en los que he participado”. “Naturalmente deseo seguir trabajando en el marco de cooperación establecido entre la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia y la OEA”, apuntó en su carta.
Separadamente, en un mensaje publicado en la red Twitter, Almagro señaló que su “preocupación es que no exista ninguna represión ni represalia alguna sobre organizadores del evento”.
Otras dos personas que pretendían participar de la ceremonia de premiación -el ex presidente mexicano Felipe Calderón y la ex ministra chilena de educación Mariana Aylwin- también denunciaron que les fueron negadas las visas para ingresar a Cuba.
En Santiago de Chile, la representación diplomática cubana emitió ayer una nota en la que consideró que la ceremonia de premiación era una “grave provocación internacional”.
Aylwin -hija del ex presidente chileno Patricio Aylwin- tenía previsto embarcar hacia Cuba pero en el aeropuerto de Santiago fue informada de que había sido declarada “inadmisible”.