A pesar de ser una actividad reciente, el coaching empresarial se está abriendo paso en Mendoza.
A pesar de ser una actividad reciente, el coaching empresarial se está abriendo paso en Mendoza.
Si bien es una actividad profesional que no está regulada, ni en sus alcances ni modalidades, los que apuestan por contratar coaching ejecutivo lo hacen por sus beneficios concretos.
La definición técnica de coaching afirma que es el entrenamiento por el cual un coach ejecutivo -en su acepción en inglés "executive coach"- busca, a través de un proceso, el máximo desarrollo profesional y personal de la persona que lo recibe y a la que se llama coachee. Cuando se hace en forma óptima y adecuada, el coaching puede producir una gran transformación para quien apuesta por este servicio.
Básicamente el método consiste en acompañar, instruir y entrenar a una persona o a un grupo para conseguir alguna meta o desarrollar habilidades específicas.
En Mendoza, los orígenes del coaching empresarial aún son jóvenes, muchos de los coaches señalan que existe desde hace solo 15 años. Comenzó como un servicio de las empresas reclutadoras de talento humano, como Manpower, para adquirir una entidad propia a través de un número mayor de especialistas, algunos formados en el exterior, que de manera individual o corporativa ofrecen servicios de coaching.
Las empresas que aplican este tipo de herramientas comparten testimonios que resaltan los beneficios. En algunos casos apuntan a encarar procesos de aprendizaje, así como a generar espacios de protagonismo y responsabilidad en las personas que componen una organización.
Algunas compañías lo aplican como un modo de atravesar procesos específicos mientras que otras lo han adoptado como complemento casi permanente de sus políticas de recursos humanos.
Buscar este tipo de servicio es el factor que une a los ejecutivos, dueños de empresas y todos aquellos que ocupan cargos en la alta dirección, ya que concluyen en que el salario no es el único motor de compromiso en los empleados en tiempos de cambio y presiones constantes. Al fin de cuentas, la rentabilidad está sostenida en primera instancia por el desempeño de las personas.
Existen diversas corrientes de esta disciplina y en Mendoza conviven la escuela norteamericana, la latinoamericana y -en menor incidencia- la europea. Más allá de la metodología, el punto en común del coaching es que invita a la reflexión y al replanteo de prácticas comunes donde, en la medida en que el beneficiario acepte los nuevos marcos de habilidades que se proponen, los resultados suelen ser positivos la mayoría de las veces.
Necesidades a la vista
El desencanto, la desmotivación, los roles que se complejizan -que desencadenan errores y una maraña de acusaciones entre los ejecutivos-, la falta de foco o verse atrapado por la coyuntura son algunos de los problemas que anhelan resolver los ejecutivos provinciales y a los que el coaching llega en su auxilio.
Laura Vallés es coach con formación internacional, mentora de Negocios que Nutren y asiste a emprendedores y pymes de diferentes rubros en Mendoza.
La delimitación de responsabilidad y fijar objetivos claros y posibles para todos los colaboradores son parte de las necesidades que ayuda a resolver.
Cuando se refiere a sus clientes, Vallés afirma que las empresas buscan un ordenamiento y soluciones de problemas puntuales. Su asistencia se centra en parte en identificar problemas para tener mayores alternativas.
"Vemos que están desenfocados porque se ven superados por la circunstancias. Con mi asistencia pueden definir bien su realidad y empiezan a aparecer las soluciones", detalló Vallés.
Las sesiones de la coach se centran en mirar junto a su cliente los problemas y sus alternativas de solución, pero sin comprometerse con ellas. "No nos guiamos por una receta sino que básicamente probamos y actuamos pero siempre con una mirada para mejorar", afirmó la coach.
En el caso de las firmas más pequeñas, según Vallés, los inconvenientes están relacionados con la carga impositiva o el tamaño de su planta de personal. Esto significa que el dilema es mantener todo legal, invertir o bajar las persianas.
"En muchos casos están mareados, así los ayudo con una mirada desde otro lugar para diseñar su estrategia de desarrollo", detalla Vallés. Según la coach, varias empresas en la provincia tienen generalmente sus acciones y objetivos desordenados y no saben a qué darle prioridad.
Se debaten entre estar enfocados en la parte impositiva o abocarse a sus productos o servicios. "Muchos sienten que no pueden tomar decisiones ya que ha habido mucha inquietud económica", deslizó Vallés.
En cuanto a las prioridades, a las pequeñas y medianas empresas les sigue preocupando dar el mejor servicio al cliente reforzando la buena atención.
Según señala la coach, aunque algunas empresas no pueden aumentar sueldos, a modo de beneficio contratan el servicio de coaching para que sus colaboradores puedan alcanzar mayor satisfacción no sólo en el ámbito laboral sino también en su vida personal.
Carlos Mayol, de Fostering Talent Group - Franklin Covey, también es coach y enumera las necesidades de las compañías que, según su visión, están centradas en alcanzar metas.
"Nos buscan porque su gente no está dando los resultados deseados o comprometidos. La segunda necesidad es que las personas no saben recibir feedback y entenderlo de manera proactiva en vez de forma victimista. La tercera necesidad es la falta de inteligencia emocional, un término acuñado por Daniel Goleman donde las personas reaccionan emocionalmente en forma poco asertiva, lo que en definitiva perjudica sus relaciones y en consecuencia sus resultados o los de su equipo", detalló Mayol.
Expandir todo el potencial de los ejecutivos es la necesidad más recurrente para el coach con formación internacional y doctor en administración de negocios en ADEN, Alfredo Diez.
En su análisis, el coaching es una disciplina que permite al ejecutivo expandir su potencial personal al tiempo que crea equipos de alto rendimiento con el objetivo de lograr resultados para su empresa. El objetivo es que no solo sean extraordinarios sino que además sean sostenibles.
"En ese camino el coach ejecutivo trabaja con el líder mejorando su comunicación, liderazgo, gestión del tiempo e inteligencia emocional, entre muchas competencias. Es allí precisamente donde se centran las necesidades de las empresas", señaló Diez.
También suma su mirada el coach profesional Sebastián García Burgos, de Flowfields, quien afirma que las necesidades de las firmas tienen que ver con acompañar procesos de cambio organizacional, mejorar la comunicación, la coordinación de acciones, intervenir en conflictos de relaciones, desarrollar liderazgo y construir equipos de alto desempeño.
Dinámica de trabajo
A grandes rasgos la dinámica que propone la coach Laura Vallés es definir el objetivo y problema para luego encontrar soluciones y recursos. Según su experiencia, en promedio en dos meses logra encontrar junto a los gerentes el foco del problema y sus posibles soluciones.
"Siempre trabajo sobre los problemas reales que poseen. En general realizo un encuentro cada semana con el equipo gerencial. El servicio no es darle recetas, sino proponer desde la acción los pasos concretos y cómo enfrentar mejor los desafíos", detalla Vallés. Todo su proceso de coaching está basado en medir, corregir y establecer ciertos indicadores de medición que reflejan la asertividad de las nuevas conductas y habilidades adquiridas por los directivos", detalló Vallés.
En el caso de Fostering Talent manejan con las empresas y sus ejecutivos un código de confidencialidad. La primera forma a la hora de delimitar los objetivos a cumplir se centra en completar un formulario de identificación de brecha de mejora que la empresa debe llenar y fundamentar.
"Usualmente realizamos una evaluación de 360 grados donde el coachee analiza su situación y se diagnostica para ofrecerla como parte del proceso previo a las sesiones de coaching. Las brechas de mejora deben ser aceptadas por el coachee para comenzar. El proceso tiene una duración no menor a 6 sesiones dependiendo de las brechas de mejora y de las características del coachee. Reportamos periódicamente al cliente los avances, siempre manteniendo la confidencialidad de lo conversado en la sesión", detalló Mayol.
En el caso de Diez, la modalidad de trabajo se centra en sesiones individuales de coaching con ejecutivos de alta dirección y grupales con sus equipos de trabajo.
En cuanto a García Burgos, su dinámica de trabajo con las organizaciones la llevan a cabo en mayor medida en procesos de desarrollo de equipos.
"Nos centramos en coaching de equipos directivos y lo llevamos a cabo mediante sesiones que tienen una duración aproximada de tres a cuatro horas con una periodicidad de 15 a 30 días, según la necesidad. Los procesos tienen una duración aproximada de 6 meses a 1 año. De esos procesos en algunas ocasiones surgen sesiones de coaching individual con foco en la organización", detalló Burgos.
¿Cuánto cuesta?
A la hora de contratar un coach, o bien un equipo, el precio del servicio varía en función de la modalidad de coaching que desarrolle el entrenador, de sus años de experiencia y de las empresas con las que ha trabajado. "Es una actividad desregulada y no existe un precio estándar", afirman a la hora de detallar tarifas por servicios.
Sin embargo se puede tomar un parámetro: la hora de coaching en el país tiene un valor que arranca en U$S 100 por hora y si es a nivel internacional los valores son superiores.
"En nuestro caso la tarifa de la sesión la fijamos en U$S 350 + impuestos. En Argentina nuestro precio es más bajo por nuestra coyuntura cambiaria. Lo presupuestamos según las necesidades del cliente, hay descuento por cantidad de sesiones o por bolsa de sesiones que pueden usar anualmente nuestros clientes regulares", explicó Carlos Mayol.
En el caso de los coach que suman horas de vuelo gracias a su experiencia internacional en Europa, la hora de coaching puede llegar a los 500 euros.
José Millán, Grupo Millán: "Trabajamos sobre las relaciones personales"
"Recibimos asistencia de coach ontológico, que trata las relaciones interpersonales. El equipo directivo fluye mejor y la toma de decisiones ha mejorado ostensiblemente. Llevamos un año realizando nuevas acciones y enfoques que surgen del coaching que busca eficientizar nuestro día a día.
“En cuanto a la metodología nos reunimos con el coach el equipo directivo, en sesiones semanales que pueden tener una duración de entre 3 a 4 horas."
Gerardo Boschin, socio gerente de Sacex: "Nos encantó porque trabajamos sobre desafíos"
"La asistencia que tuvimos con el método de coaching se extendió por unos meses. Las sesiones eran una vez por semana. Nos encantó porque trabajamos sobre desafíos y problemas concretos esos que se nos presentan en nuestra gestión diaria y gracias a este servicio logramos arribar a soluciones.
“Sobre los ejes que trabajamos estuvo dado principalmente en comunicación y liderazgo de equipo. La metodología estuvo dada en clases teórico prácticas donde trabajamos casos puntuales y reales que estábamos ejecutando en ese momento.
“Nos sirvió muchísimo el servicio especialmente en nuestra firma, para delimitar los desafíos, capacidades específicas de cada área y puestos claves, tanto en la parte directiva como gerencia de nuestra empresa, especializada en servicios de aduana y comercio exterior.
“Pero no sólo delimitamos responsabilidades de cada puesto, sino que también a través del coaching pudimos comprender los agentes intervinientes como proveedores y las funciones de los directivos, la parte operativa y la parte de administración".
Ariel Dubner, jefe de RRHH de Zuccardi: "Directivos y gerentes nos reunimos una vez por mes"
"En nuestro caso hace más de 8 años que estamos trabajando con coaches de Mendoza y de Buenos Aires.
“Empezamos trabajando coaching a nivel individual, ya que algunos gerentes recibían asistencias puntuales.
“Luego hace cuatro años decidimos cambiar y abarcar a grupos, con diferentes niveles en la toma de decisiones. Así continuamos con coaching individual pero con un mayor foco en los grupos, así nos involucramos todos. En nuestro caso los coaches trabajan a fondo comunicación y liderazgo.
Se reúnen con nosotros y si bien tienen una temática establecida, en las sesiones que pueden durar entre 3 y 4 horas, ellos toman mucho de los temas que van surgiendo y dejan disparadores para que las personas puedan darse cuenta de su situación actual.
“A la hora de medir los resultados el servicio de coaching estableció un test on line donde básicamente se testea dónde está el grupo gerencial y qué objetivos se pretende alcanzar. Es una herramienta diagnóstica, pero también de medición porque en la medida que vamos alcanzando las metas nos permite saber que las hemos superado y vamos por otras más.
“En cuanto a la dinámica de las sesiones de coaching, los directivos y gerente nos reunimos una vez al mes, y algunas áreas de gerencia son coucheados cada 15 días. La idea es que todos reciban asistencia de coaching. Así tenemos coach de recursos humanos, del área de producción. En la parte directiva tienen la asistencia de dos coaches. No todas las gerencias lo hacen. Ahora tengo 4 gerencias en proceso de coaching y la idea, como dije, es que todas las áreas reciban coaching. No vemos el coaching como un psicólogo al que se acude cuando hay problemas, sino que lo tenemos como una política de la empresa para efectivizar la gestión la parte directiva y gerencial.
“Estamos muy contentos y conformes y vamos a continuar con estos servicios".