28 de febrero de 2017 - 00:00

Crece en Italia el número de migrantes rescatados

Más de 2.700 personas fueron salvadas del Mediterráneo la semana pasada. Huyen de Libia.

Los migrantes llegan cada vez más numerosos este invierno boreal a las costas italianas, ya que temen que Europa cierre la ruta marítima a través de Libia pero, sobre todo, huyen de las infernales condiciones imperantes en ese país norteafricano.

Más de 2.700 personas rescatadas la pasada semana en el Mediterráneo llegaron a Italia, para un total de 13.400 en lo que va de 2017, lo que corresponde a un incremento del 50 al 70% con respecto a 2015 y 2016.

Entre los desembarcados figura un bebé que nació en el barco noruego que rescató a la madre.

La travesía en este período del año es peligrosa debido a las tormentas y el frío del invierno. Las Naciones Unidas han registrado, en lo que va del año, unos 350 muertos o desaparecidos en el Mediterráneo, convertido en un cementerio para los migrantes.

Setenta y cuatro cadáveres fueron descubiertos la semana pasada en una playa cerca de Trípoli, la capital de Libia.

“El aumento de las llegadas (a Italia) se debe probablemente al hecho de que las condiciones de vida son cada vez más peligrosas en Libia”, sostiene Flavio Di Giacomo, portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Un corresponsal a bordo del “Golfo Azzurro”, un barco de rescate de la ONG española Proactiva Open Arms, reunió esta semana el testimonio del sufrimiento de muchos migrantes en Libia.

“Nos golpeaban todos los días y nos suspendían con cuerdas con la cabeza para abajo. No es fácil, todos los días muere alguien”, contó Sairon Kamara, de Guinea.

Otro emigrante proveniente de Guinea, Mamadu Bari, describió los malos tratos recibidos por parte de los traficantes, los cuales los obligaban a llamar a familiares para pedir más dinero por la travesía.

“Tras componer el número de teléfono nos golpeaban repetidamente, golpeaban y golpeaban hasta que uno se desmayaba, así los padres oyen cómo lloras y sufres”, contó.

"Libia es un infierno"

“Libia es un infierno (...). Nos tratan como mercancía”, lamentó Griselle, proveniente de Guinea-Bissau, quien mostró las quemaduras dejadas por las colillas de cigarrillo con las que lo torturaban.

El muchacho vio morir de hambre o por las golpizas a unas 15 personas, confesó.

La semana pasada, 13 migrantes fueron encontrados muertos asfixiados en un contenedor donde permanecieron encerrados cuatro días esperando embarcar. No todos sueñan con emigrar a Europa. Muchos sólo quieren huir de la pesadilla que viven en Libia.

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