23 de septiembre de 2013 - 01:41

Los Corralitos: una zona que se fue poblando junto a los campos cultivados

El distrito guaymallino ubicado en el cinturón verde del Gran Mendoza mantiene el aire de pueblo y la solidaridad de sus vecinos.

De ser un pueblo alejado y con tierra poco noble para la construcción de viviendas, el distrito Los Corralitos en Guaymallén, pasó a ser, de la mano del progreso y sobre todo del esfuerzo de sus vecinos, un espacio tranquilo, ideal para vivir en familia dentro de un microclima ideal para quienes buscan alejarse de la ciudad.
 
Es por eso que en los últimos años su población creció cinco veces y hoy se mezclan los viejos pueblerinos, hijos de inmigrantes que primero trabajaron la tierra y luego fueron montando sus comercios, siempre de la mano del avance de una comunidad que tiene como punto de reunión el polideportivo, donde los chicos juegan al aire libre y los grandes se reúnen a hablar de temas comunes con el mate como testigo.

A unos 25 minutos de la ciudad de Mendoza, las fincas de Los Corralitos fueron dando paso a los barrios y los comercios y a pesar de esos cambios, la zona todavía conserva ese ambiente de pueblo, donde el problema de un vecino es el de todos y así las manos se multiplican para ayudar.

De hecho a principios de los 90, se hicieron tres fiestas de fin de año a la que solían llegar más de 900 vecinos y el año pasado se retomó la tradición, reuniendo casi 700 personas en torno a la música, la comida y el baile.
 
Justamente el hecho de reunir a los vecinos en torno al deporte, la lectura, el arte y los pasatiempos para los más grandes es el hilo conductor que durante los últimos años logró que los vecinos se unieran aún más.

Carlos Leonangelli, ilustre vecino de la zona, tuvo mucho que ver con esto y hoy cada habitante de Los Corralitos tiene palabras de agradecimiento a quien hace más de 30 años donara terrenos para la escuela agraria, primera de la zona, un espacio verde donde juegan los chicos, un espacio donde funciona el PAMI y además loteó otro espacio donde desde el año '82 vio la luz el barrio que lleva su nombre, hoy con 55 casas ocupadas en su mayoría por docentes y empleados públicos y chacareros.

Además de las dos cuadras de centro, la zona cuenta con otro espacio de reunión en el que conviven el citado polideportivo, la escuela primaria Pedro Nolasco Ortiz, el Jardín Maternal Huielén, la escuela técnica agraria y la Asociación Vecinal. Esta institución, fundada en 1964 es, entre otras cosas, la encargada del predio de dos hectáreas en la que más de 150 chicos practican fútbol, hockey, tenis, vóley y paddle, además de contar un quincho que también reúne a los vecinos para celebrar cumpleaños, aniversarios y bautismos.

"Además al día de hoy estamos conteniendo a unos 100 chicos de entre 2 y 5 años que sus papás trabajan. Entran a las 7 de la mañana y se quedan hasta las 18, se les da el desayuno, el almuerzo y la merienda y tenemos otros 80 niños en espera de que se habilite otro espacio que ya terminamos de construir, siempre con la colaboración de los papás y de todos los vecinos de la zona", comentó Adriana Salcedo, presidenta de la asociación vecinal de Los Corralitos

La entidad que reúne a unos 50 socios logró, junto a las autoridades del PAMI, la escuela primaria y el jardín maternal, que se asfaltara la calle San Pedro, entre San Juan y Calle Pública. A esa importante obra se le sumó la carpeta asfáltica para las calles internas del polideportivo para que los chicos puedan andar en bicicleta y patineta y la red de cloacas.

"El predio donado por Leonangelli comenzó a ser el punto de reunión de los sábados y domingos. La cancha de fútbol ya estaba y se sumó la de paddle, toda una novedad y no alcanzaba porque todos querían usarla. En el predio hay 1.200 plantas y después se hizo el quincho, donde se hacían los festejos y hasta el bingo, actividades que fueron profundizando la unión entre los vecinos", aseguró el memorioso José Pepe Mariani, ex presidente de la asociación vecinal.

Carlos González, otro de los vecinos de la zona rescata de Los Corralitos la tranquilidad de la zona. "No hay peligros, son muy pocos los hechos de inseguridad que hemos tenido. En verano es muy fresco porque hay un microclima especial", confesó.

Por su parte, Daniel "Chito" Sard, encargado del polideportivo desde hace 17 años agregó: "Disfruto mucho la relación que se fue dando con los vecinos, los chicos juegan todo el día y de noche hay truco con los grandes.

Los barrios le van ganando a la chacra. Sin embargo, Los Corralitos sigue siendo un pueblo chapado a la antigua, donde la amistad entre vecinos logró la unidad necesaria para obtener beneficios comunes.
 
Y ese legado de solidaridad de los viejos pobladores como Leonangelli, Jaime Vives y Gabriel Mezquita, y otros contemporáneos como Andrés Riera, Angel Pentoni y Guido Actis, es lo que destaca a esta comunidad.

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