Más de un millón de empleados del sector público fueron a la huelga ayer en protesta por los recortes presupuestarios y salariales, según cifras de los sindicatos, el mayor paro contra el gobierno conservador de David Cameron. La jornada tuvo su punto culminante con manifestaciones en todo el país. La de Londres concluyó en Trafalgar Square.
La movilización incluyó a profesores, empleados administrativos, barrenderos o vigilantes de parques, y es la más importante desde la asunción, en 2010, del gobierno conservador, que decidió combatir la crisis con medidas de austeridad.
La confederación sindical británica Trades Union Congress (TUC, por siglas en inglés) señaló que los sueldos del sector público quedó muy por detrás del incremento de la inflación.
En el caso de los funcionarios, el gobierno congeló sus salarios durante dos años y luego ha limitado los aumentos a un 1% anual.
Los sindicatos creen que ha llegado el momento "de decir basta".
“Por eso los huelguistas merecen el apoyo de la gente”, dijo la secretaria general del congreso de sindicatos (Trades Union Congress), Frances O'Grady. “Lo que están diciendo es que los trabajadores corrientes no pueden ser marginados de la recuperación, y que a todos nos corresponde una parte justa a medida que la economía crece de nuevo”, afirmó.
La economía británica dejó atrás la recesión en 2009 tras una fuerte caída y desde entonces ha crecido sólidamente (3,1% en los 12 meses anteriores a finales de marzo).
Pese a la huelga, el gobierno espera que la mayoría de los funcionarios trabajen.
Por su parte, el primer ministro británico, David Cameron, condenó esta medida de fuerza y prometió reforzar las leyes sobre huelgas para impedir paros masivos de trabajadores.
“La gran mayoría de los funcionarios no votó por la huelga y los primeros signos muestran que la mayoría fueron a trabajar, como siempre", dijo el jueves un portavoz del gobierno, dudando de la cifra de más de un millón de huelguistas avanzada por los sindicatos.
El paro con el mayor impacto es el de los maestros porque millones de padres tienen que buscar alternativas para el cuidado de los niños.
La secretaria general del Sindicato Nacional de Maestros (NUT, por sus siglas en inglés), Christine Blower, dijo que los docentes "lamentan profundamente" tener que ir a la huelga.
“Estamos al tanto de que provoca problemas a los padres. No obstante, a pesar de conversaciones con funcionarios del Gobierno, nuestra disputa por los salarios, las pensiones y las condiciones del servicio no fue atendida”, dijo.
El ministro británico de Educación, Michael Gove, dijo a la BBC que hay que proteger a los escolares de lo que considera es una medida de fuerza “motivada” por razones políticas, argumento usual de las autoridades en estos casos.
Manifestantes se resisten a la austeridad en Portugal
Lisboa. Miles de manifestantes desfilaron ayer en las calles de Lisboa para protestar contra la política de austeridad del gobierno de centro derecha y reclamar su renuncia.
La CGTP, la principal confederación sindical del país, que convocó la marcha, indicó que ésta congregó a unos 40.000 manifestantes.
“Existe una solución, queremos elecciones”, gritaban los manifestantes. Muchos ondeaban banderolas donde se leía “¡Fuera el Gobierno!” y “Por una política diferente”.
El sindicato llamó a una nueva movilización el 25 de julio para denunciar los recortes en los salarios de los funcionarios superiores a 1.500 euros, que se prevé serán aprobados ese día en el Parlamento.