Líderes mundiales manifestaron ayer su consternación por la caída de un avión de pasajeros malasio con más de 290 personas a bordo en el convulsionado este de Ucrania, y reclamaron que se abra urgente una investigación para dilucidar las inciertas circunstancias en las que se produjo el siniestro.
El premier malasio, Najib Razak, anunció una “investigación inmediata” poco después de conocerse que un Boeing 777 de la compañía Malaysia Airlines que partió de Amsterdam rumbo a la capital malasia, se estrelló en la región ucraniana de Donestk, escenario de combates entre tropas de Kiev y rebeldes pro rusos.
Enseguida, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ofreció asistencia al gobierno ucraniano para “determinar qué pasó y por qué” en el siniestro y agregó que dijo desconocer por el momento si había compatriotas suyos.
El mandatario norteamericano fue informado del siniestro por sus asesores y también por su par ruso, Vladimir Putin, quien le dijo que había “informes iniciales de un avión de pasajeros estrellado cerca de la frontera entre Rusia y Ucrania”.
El Kremlin informó en un comunicado que Putin recibió la noticia sobre la catástrofe antes de hablar por teléfono con Obama y expresó sus más profundas condolencias al primer ministro malasio, al que pidió que transmitiera su más hondo pesar a los familiares de las víctimas.
La canciller alemana, Angela Merkel, se declaró “conmocionada” con el siniestro del avión y exigió una investigación “inmediata e independiente” de lo sucedido, en un comunicado remitido a los medios por su portavoz.
Merkel calificó de "impactantes" las informaciones que apuntan a que el avión pudo ser derribado cuando volaba a gran altura.
El presidente de Francia, Francois Hollande, pidió en nombre de su país que se haga lo posible para aclarar las circunstancias de esta tragedia, según un comunicado del Elíseo.
Por su parte, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, también reclamó una "investigación internacional".
El primer ministro británico, David Cameron, se confesó en su cuenta de Twitter "conmocionado y entristecido por el desastre aéreo" y señaló que representantes de su gobierno se reunirán "para establecer los hechos".
También el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, urgió a una “investigación internacional” que esclarezca lo ocurrido con el avión malayo. “Es importante que de inmediato haya una investigación internacional completa y sin interferencias”, pidió.