El pánico invadió una sinagoga de París cuando, en plena fiesta religiosa, un individuo ingresó disfrazado de yihadista y con un fusil de asalto, según informó ayer una fuente policial. “Estaba vestido con una túnica, llevaba un fusil kalashnikov de utilería y comenzó a gritar ‘Alá akbar’ (‘Alá es grande en árabe’)”, dijo la fuente. “Esto generó un gran revuelo entre los soldados” que vigilan el templo ubicado en las afueras de París.
El incidente, protagonizado por un judío francés de 40 años, ocurrió hacia las 20 hora local del jueves en la sinagoga Jabad Lubavitch de la localidad de Vincennes, en el este de París. Los miembros de la congregación jasídica, una vertiente conservadora del judaísmo, celebraban la fiesta de Purim, una de las fechas más festivas y alegres del calendario hebreo, en la que la gente se disfraza y se hace regalos.
El miedo inicial se disipó cuando los miembros de la congregación se dieron cuenta de que era una broma. Sin embargo, las autoridades ordenaron al hombre que compareciera en la comisaría. En Francia, las sinagogas, escuelas judías y otras organizaciones comunitarias tienen una fuerte custodia policial y militar.